Este jueves, Amnistía Internacional (AI) calificó como “injustificables” las agresiones a los policías y a los manifestantes, ocurridas ayer durante la marcha del 2 de Octubre.

Perseo Quiroz, director ejecutivo de AI México, firmó: “Las agresiones cometidas contra agentes de la policía son injustificables, pero las agresiones cometidas por quienes tienen la obligación de prevenirlas son igualmente injustificables y además constituyen una clara violación a los derechos humanos”.

La organización llamó a las autoridades a rendir cuentas ante las denuncias de abusos ocurridos durante las manifestaciones de ayer en conmemoración del 2 de octubre.

Amnistía Internacional se dijo “preocupada por las denuncias de violaciones a los derechos humanos cometidas por integrantes de los cuerpos de seguridad durante las manifestaciones” en conmemoración de la masacre del 2 de octubre de 1968 en Tlatelolco.

Dijo que “al parecer, los actos de violencia cometidos por un grupo de manifestantes detonaron acciones policiales, que resultaron en la detención de más de 100 personas”.

Según la información recibida, varios periodistas y personas defensoras de derechos humanos que cubrían la manifestación y el operativo policial, sufrieron golpes y otras agresiones al realizar su legítima labor.

En un caso, la policía intentó detener a un integrante del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez (Prodh) que realizaba un trabajo de monitoreo. Otros miembros de la misma organización de derechos humanos sufrieron agresiones al intentar evitar la detención.

Amnistía Internacional reconoció que varios policías fueron objetos de violencia severa por parte de un grupo de manifestantes y que las autoridades tienen el deber de mantener el orden público y evitar actos de violencia. “Sin embargo, el operativo policial de nuevo ha resultado en violaciones de derechos humanos y el incumplimiento de los estándares internacionales”, dice la organización pro derechos humanos en un comunicado.

Indicó que es preocupante que los cuerpos de seguridad pública sigan sin la preparación, capacidad o supervisión para realizar operativos de esta naturaleza sin recurrir a las violaciones de derechos humanos.

Y pidió liberar “inmediata e incondicionalmente a todas aquellas personas detenidas arbitrariamente y respetar el derecho al debido proceso y el juicio justo, de acuerdo a las normas internacionales, a cualquier persona acusada de un delito”.