A contracorriente
La CNTE, fenómeno político, no educativo
René Avilés Fabila
El conflicto que ha desatado la CNTE, no tendrá fin, está visto, todo para que Miguel Ángel Mancera no quede ante los medios progresistas como represor y pueda llegar a la candidatura presidencial dentro de cinco años, es un ejemplo de la paciencia citadina, de su tolerancia. Le basta con tocarles el claxon y gritar algunas majaderías. Una vez que logra superar un día atroz gracias a los oaxaqueños disfrazados de maestros, se tranquiliza. Es bueno saber que tenemos aguante en el DF.
Es evidente que las causas del problema magisterial son muchas y complejas, pero no será a gritos y golpes, con plantones y mentadas que la CNTE los resolverá. Otros son los medios y, debido a su escaso nivel cultural, no llegarán a ellos. El secretario de Educación Pública dejó claro el problema. La CNTE es un fenómeno político, no educativo, y en consecuencia el gabinete debe separar los problemas, es Gobernación quien debe lidiar con el conflicto. La parte que le toca a Emilio Chauyffet es tratar con el SNTE. Y ello ha estado haciendo. Sólo que los miembros de la primera organización son ruidosos y necios y acaparan los titulares diariamente. Un día destruyen calles, otro interrumpen el tránsito vehicular, otro más agreden a quienes tienen orden de mantener la capital libre de conflictos.
En tal sentido, el diario Crónica señalaba que las funciones de Emilio Chuayffet son precisas y acordes a las disposiciones presidenciales: por ahora está dedicado a obtener censos lo más exactos posibles sobre la educación básica para desarrollarla armónicamente. Esto es, tiene una agenda con los maestros que muestran disposición para el diálogo y les preocupa la niñez nacional. El enfrentamiento, el choque brutal, sin ningún esquema ideológico serio, es más un asunto policiaco que de la SEP. Será necesario esperar a que un buen día los maestros oaxaqueños recuerden sus compromisos con la niñez de su estado y decidan volver a educar alumnos que llevan meses sin clases. Lo interesante, como dato complementario para ver el origen del problema, si es magisterial o político, sería conocer cómo sobreviven miles de maestros en el DF, quién paga sus muchos gastos.
Lo que debemos valorar es la generosa conducta de los capitalinos con todos aquéllos que agreden violentamente su ciudad. No quiero imaginar si unos cuantos miles de chilangos fuéramos a la ciudad de Oaxaca a poner barricadas y formar un campamento en el centro, a provocar daños y afectar seriamente a muchísimos habitantes. No creo que fueran tan tolerantes. Por fortuna en el DF tenemos autoridades que saben que las leyes se manejan a modo y que los votantes no son importantes. Mancera pagará electoralmente su total complacencia con la CNTE. Según datos serios, sigue siendo popular, pero menos que en el momento en que obtuvo el triunfo para jefe del GDF. ¿Sus asesores están seguros de las políticas que sigue? ¿O como en el caso del pésimo trato a una escultura histórica y estéticamente valiosa, El Caballito, es el correcto porque es una disposición de los suyos?
www.reneavilesfabila.com.mx
www.recordanzas.blogspot.com
