Miriam Carey, la mujer que murió ayer en una persecución en Washington, tras impactar su coche contra una reja de la Casa Blanca y quien fue abatida por la Policía, sufría depresión post parto de acuerdo con las declaraciones hechas por su madre.
Carey estampó su coche contra una valla protectora de la Casa Blanca y tras huir con dirección al Capitolio, fue perseguida por la Policía que realizó disparos para tratar de detenerla.
Los tiros pusieron en alerta a la sede del Congreso estadounidense que fue cerrada durante una hora.
En el asiento trasero del coche de la mujer estaba su bebé de un año de edad, Erica Carey quien no sufrió heridas y fue llevada a custodia protectora.
La Madre de Miriam Carey, Idella declaró que su hija no tenía historial de violencia, aunque sufría depresión postparto desde el nacimiento de Erica en agosto del año pasado.
“Unos meses después de dar a luz, se enfermó” manifestó Idella Carey.
“Estaba deprimida y hasta fue hospitalizada”.
Miriam Carey era asistente en un consultorio dental, pero fue despedida el año pasado poco después de enterarse que estaba embarazada, de acuerdo a uno de los médicos del consultorio, Brian Evans.
“A veces las cosas no funcionan y no hay nada en que haya dejado de trabajar en nuestra oficina2, declaró Evans.
La policía de Washington dijo que no parece haber indicios de que lo sucedido ayer sea un acto terrorista, o si quiera que Miriam Carey estuviera armada.
El jefe de Policía, Kim Dine quien está trabajando sin paga debido al cierre del gobierno estadounidense, calificó como aislados los hechos.
