Manuel Vazquez

Las acciones de bandas de mercenarios y extremistas islámicos en Siria, en sus intentos de derrocar al gobierno del presidente Bashar al-Assad, continúan afectando indiscriminadamente a la población civil.

En uno de esos sucesos, dos personas murieron como consecuencia de cohetes lanzados por terroristas contra la escuela de Safiye Bint al-Múminin, en el barrio de al-Sabil, en Homs, según una fuente oficial.

Además, en días pasados dos ciudadanos resultaron heridos por balas disparadas por extremistas armados en las localidades de Harasta y cerca de Nayha, en Damasco Campo.

Asimismo, de acuerdo con la fuente, extremistas islámicos abrieron fuego de ametralladoras contra un autobús de pasajeros en la zona de Nayha, ubicada en la carretera que une Damasco con la provincia de Swieda. En ese hecho resultó herido un pasajero.

En otro incidente del mismo tipo, un civil resultó lesionado al ser blanco de un francotirador en Harasta.

A ello se sumó el disparo de obuses de mortero por parte de los armados contra el hospital “Policia” y casas de civiles en Dahiet Harasta, causando en ambos casos diversos daños materiales.

Al norte del país, en Homs, cohetes lanzados por extremistas islámicos alcanzaron casas de los barrios de Ikrima y Karem al-Shami, aunque los daños se limitaron a los inmuebles.

Por otra parte, prosiguen el combate a los grupos mercenarios en todo el territorio sirio, con acciones del ejército en las que de manera consistente se destruyen armas, municiones y pertrechos de los armados, causándoles bajas.

Así, una fuente militar reportó que una de sus unidades destruyó centros de concentraciones de terroristas en los barrios de Qarabis, Waar, Hamidieh, Wadi Siyah y Qusur, en la provincia de Homs.

En la región de Rastan, por otro lado, un destacamento del Ejército dejó muertos o heridos a los integrantes de un grupo armado, mientras otros destacamentos combatieron con éxito a los mercenarios en Taldo y en los poblados de Samalil, kisin, Rahoum, Daret Kbeereh y Khalidieh.