La XXIII Cumbre Iberoamericana de jefes de Estado sesionará el viernes y sábado en la capital panameña enfocada en renovar el mecanismo, con la presencia de 14 gobernantes de los 22 países miembros.

“Es una cumbre histórica porque es la cumbre de la renovación, de la renovación de la cooperación iberoamericana; una mirada adelante del objetivo de lo iberoamericano”, comentó el titular de la Secretaría General Iberoamericana (Segib), Enrique Iglesias.

En coincidencia el canciller panameño, Fernando Nuñez Fábrega, señaló que “este es el momento de que las cumbres cambien a luces largas, que vean los cambios paradigmáticos que están ocurriendo en el mundo”.

El ministro panameño indicó que en materia económica la cumbre ocurre en un momento en que “Latinoamérica está en igual de condiciones con España y Portugal”.

De hecho, el tema principal de la cita es “el papel político, económico, social y cultural de la Comunidad Iberoamericana en el nuevo contexto mundial”.

Desde la primera cumbre celebrada en Guadalajara (México) en 1991, el foro “ha madurado” por lo cual requiere de su revitalización, planteó Iglesias, quien en octubre finaliza su último mandato de cuatro años al frente de la Segib.

La Cumbre será inaugurada la noche del viernes en el Centro de Convenciones Figali, a orillas del Canal de Panamá, en una ceremonia encabezada por los mandatarios de España, Mariano Rajoy; de Panamá, Ricardo Martinelli y de México, Enrique Peña Nieto.

Los puntos de la renovación, que formarán parte de la Declaración de la Cumbre, están contenidos en un documento elaborado por el propio Iglesias, el ex presidente chileno Ricardo Lagos y la ex canciller mexicana Patricia Espinosa.

Hace 20 años, America Latina avanzaba en la democratización y en recuperar la “década pérdida” mientras ahora emerge “como una región con gran potencial. Hoy el mundo mira a América Latina con otras perspectivas”, planteó el llamado “informe Lagos”.

Bajo esa perspectiva se trata de identificar nuevas prioridades en lo político, económico, social y cultural; mejorar la organización de las cumbres y renovar la cooperación.

Los trabajos de la cumbre, la segunda que se realiza en Panamá luego de la celebrada en 2000, según el portal digital rotativo.com.mx, se trasladarán el sábado al lujoso hotel de playa Westin, ubicado en el litoral oeste del Canal.