Advirtió el presidente de la Asociación Nacional de Productores de Refrescos y Aguas Carbonatada, Emilio Herrera, de prosperar el impuesto, equivalente a un incremento de un peso por cada litro de refresco, en los primeros meses de 2014, 10 mil empleados que trabajan en los diferentes eslabones que componen la industria de refrescos podrían perder su trabajo.

El representante del gremio, explicó que el cierre de estas fuentes de empleo, será consecuencia de una caída en la venta de refrescos; a su vez derivada del nuevo impuesto que pudiera aplicar a partir de enero del próximo año. “Si en el año continúan cayendo las ventas probablemente ese número –de despidos- será mayor”.

Bajo este escenario el representante de los productores de refrescos, el de la Alianza de los Pequeños Comerciantes, el director general de la Cámara Nacional de las Industrias Azucarera y Alcoholera, y el presidente de la Unión Nacional de Cañeros, pidieron al Senado de la República tomar una decisión consciente.

Al respecto el senador Armando Neyra Chávez expuso que podrían pedir que sea hasta febrero cuando se decida la aprobación de este impuesto; para ello, explicó, el Senado puede expresar su rechazo a lo que aprobaron los diputados, enviar esta negativa a la Cámara de Diputados con una nueva propuesta que, los legisladores de esa cámara estarían obligados a revisar.

Una vez analizada esa nueva propuesta por los diputados, se turna nuevamente al Senado y de continuar los desacuerdos en esta cámara, se puede pedir aplazar la discusión y aprobación del tema para el periodo ordinario de sesiones de febrero.

Además de que algunos trabajadores de la industria refresquera podrían ser afectados al perder su empleo; otro sector afectado por el aumento de un peso al litro de refresco serán las “tienditas y no sólo por el incremento en el precio de la bebida, también por los aumentos en las botanas y otros productos de alto contenido calórico, perderán ventas”, expuso Cuauhtémoc Rivera, presidente de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes.

Para los pequeños comerciantes, especificó, entre 30 y 40 por ciento de su mercancía corresponde a refrescos, detalló.