Ricardo Muñoz Munguía
Una cultura viva, y de gran viveza, se deja ver en la ciudad de Mérida, Yucatán. La cultura ancestral, de enorme riqueza, la de los Mayas, cobra realce a través de las conferencias que apuntan hacia la antigua cultura maya y con ello no sólo permite un importante acercamiento a la raíz sino que en la actualidad promueve el turismo cultural. Por otro lado, la presencia de los mayas en las distintas ramas de la medicina, la ciencia, la tecnología…, son muestra de lo que hoy se afirma en el Festival Internacional de la Cultura Maya: El Paisaje, 2013, que es la educación, así como el aspecto social y deportivo.
Después de la inauguración del FICmaya —a cargo del gobernador de Yucatán Rolando Zapata Bello y la directora general del Instituto Nacional de Antropología e Historia, Teresa Franco González Salas—, el doctor David Stuart, del Center of Mesoamerican Studies University of Texas Austin, ofreció la ponencia “Tierra-Cueva y Cielo-Cueva”, aspectos que en los antiguos mayas cobró mayor relevancia y que los textos jeroglíficos están sumamente relacionados con el paisaje: kab ch’een “tierra-cueva” y chan-ch’een, “cielo-cueva”. En la presentación de Stuart se mostró esa mirada característica de los mayas sobre el territorio y la comunidad como extensiones del orden cosmológico.
El actual Festival Internacional de la Cultura Maya, que en su tema principal enfoca como tema El Paisaje (el año pasado fue dedicado a El Tiempo, cuando algunos se atrevieron a decir que se trataba del fin del mundo, y no de una nueva era, como lo dejaron escrito los mayas: el Baktún), es el riel por donde vemos transitar los diversos temas que se han ocupado tanto extranjeros como nacionales o gente local. Así, entre otros temas, se abordó el papel de la civilización maya en el desarrollo del antroposistema, a cargo de Galina Ershova, directora del Centro de Estudios Mesoamericanos “Yuri Knórosov”. De esa riqueza del conocimiento maya se ocuparon, entre muchos otros ponentes, de la pintura y bajorrelieve maya del periodo clásico, los espacios sagrados de Palenque, la astronomía maya que marca la observación de la naturaleza, los sacrificios humanos, la vida en el mar, la observación de las estrellas, la sociedad, el medio ambiente, la reconstrucción arqueológica del paisaje que va de la arquitectura a la identidad de tradiciones y la lengua.
Sin duda, el Gran Museo de la Cultura Maya se apega a la majestuosa cultura que enarbola en su nombre. Adrián May Can nos acompañó en un recorrido que resultó magnífico porque aborda los aspectos que no sólo pueden ser relevantes sino que sabe mostrarlo de un modo que abre el interés de ese valor histórico.
El director general del FICMaya, Jorge Esma Bazán, tiene entre sus metas, que ya se han empezado a vislumbrar, llevar el Festival al Norte y Sur del país. Además, él espera que el siguiente año se pueda hermanar con el Festival Internacional Cervantino para poderse anunciar juntos FIC y FICMaya. También mencionó que el siguiente Festival tendrá como país invitado a Guatemala y al estado de Campeche. Esma Bazán apunta que la importancia del FICMaya no sólo se apega al espectáculo (Ballet de China, de Rusia, de Estados Unidos, el ballet de la Compañía Nacional de Danza, el Teatro, la música que por cierto apuntó a una de las mejores orquestas como es la Sinfónica Nacional de Costa Rica…) o al turismo cultural, sino que entre sus eventos está el encuentro de escritores y teatristas, a la música clásica, al descubrimiento del significado de esta cultura.
Sin duda, un trabajo valioso por el rescate o revaloración de la cultura Maya y porque es una excelente oportunidad para proyectar esta cultura tanto a todo México como a todo el mundo, como lo fuera, y es, su visión y aporte de los mayas.
