Gerardo Yong/Enviado

Si hay un medio de comunicación con características realmente europeas, puede decirse que se trata de la Deustche Welle. Empezó siendo una frecuencia de radio, la cual salió al aire el 3 de mayo de 1953. SU primera transmisión fue un discurso del entonces presidente alemán Theodor HeuB, a partir de ahí la esencia que ha definido sus transmisiones, así como las de televisión posteriormente, se han concentrado en ser un medio que refleje el aspecto cotidiano del pueblo alemán, de la situación en Europa y, sobre todo, de ser una fuente confiable del acontecer en el mundo. No es casual que uno de sus principales consignas de presentación sea “En diálogo con el mundo”.

Su historia es muy parecida a la de otros medios de comunicación alemanes; surgieron de las carencias, de las precariedades de un país destruido por la Segunda Guerra Mundial, las presiones antagónicas entre Occidente y Oriente en la Guerra Fría e incluso en la necesidad de forjar una nueva identidad germana ante el panorama internacional. El estilo editorial fue primeramente copiado del sistema británico a través de la BBC, cuyas transmisiones eran notablemente intensas y constantes antes, durante y después de la guerra. De hecho fue su modelo a seguir en los primeros años. Fue hasta el 29 de noviembre de 1960, cuando la Deutsche Welle se convirtió en un organismo público autónomo. Ese fue el momento en que comenzó a crear un estilo propio de ver, analizar y proyectar al mundo.

Transmisiones multilingues

En 1990, incorporó a sus filas equipos, frecuencias, personal e instalaciones de Radio Berlín Internacional (RBI). Tres años más tarde, inició la transmisión de programas en lenguas extranjeras. Sus servicios noticiosos también incluyen cortes noticiosos en 26 idiomas. Su sede en Berlín es la encargada de las transmisiones televisivas, mientras que la de Colonia, es multimedia y también abarca radiodifusión y transmisiones on line.

 El éxito de sus programas se debe a que mantiene a la gente conectada a Alemania y Europa mediante contenidos que necesitan, con formatos que les gusta y en su propia lengua. Al igual que Der Spiegel, la Deustche Welle incorporó los servicios de radio y on line bajo un mismo sector.

Tiene un programa dedicado a vida y estilo  denominado Euromaxx, que es conocido por ser un caleidoscopio de la gente que habita el continente, así como de sus lugares de origen, artes, modas, música, aspectos culinarios y mucho más. Es como una ventana a la cultura y tradiciones de los países europeos.

DW on line es una web que tiene mucho que mostrar. Se pueden encontrar artículos sobre política, negocios, ciencia y cultura. La página electrónica www.dw.de es el producto principal de la casa, el cual presenta información en audio y video. Además cuenta con un apartado especial para quienes desean aprender la lengua alemana, una tradición que ya lleva 50 años.

Adaptación a la era digital

En cuanto a las redes sociales, DW, ha comprendido la importancia de estar conectado con sus propios lectores, radioescuchas y televidentes. Es por ello, que los usuarios pueden interactuar con los protagonistas de los programas a través de Facebook y Twitter.

México y Chile son sus principales focos de interés en América Latina. Es por ello que tiene transmisiones las 24 horas del día presentando programas en español que estimulan a su población a buscar colocarse en la cultura de la globalización. La idea central de la estrategia mediática es que nada sustituye a un diálogo cara a cara. Es por ello que promueve un foro convocando a más de 2 mil representantes de diversas profesiones provenientes de más de cien países. Una interacción que le sirve para mejorar año con año su visión como uno de los medios más importantes de Alemania, Europa y el mundo.