La Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura FAO, reveló un informe en el que señala que se redujo la población de Latinoamérica que padece hambre, paso de 878 a 842 millones, tres millones menos que hace tres años.
Entre los países que redoblaron sus esfuerzos con la seguridad alimentaria están México, Guatemala, Brasil, Venezuela, Perú y la Comunidad del Caribe.
Otro problema afecta a la región donde “el sobrepeso y la obesidad, se extiende como una pandemia, afectando a un 23 por ciento de adultos y a un 7 por ciento de los niños en edad preescolar”.
“Se trata de un grave problema de salud pública si se considera su estrecha relación con las “enfermedades crónicas no transmisibles”, tales como las enfermedades respiratorias crónicas, responsables de un 63 por ciento de la mortalidad mundial”, recalca el documento.
“Sin embargo, en los últimos tres años la caída de las tasas de extrema pobreza ha tendido a estancarse, lo que es una señal preocupante”, advirtió la FAO.
El Panorama destaca los esfuerzos de varios países en programas estatales de alimentación como los desarrollados por Bolivia, Guatemala, Venezuela y Nicaragua.
Como en informes anteriores, se afirma que el hambre en la región no se debe a un problema de disponibilidad o producción de alimentos,” sino sobre todo de acceso a los alimentos, de ingresos insuficientes para cubrir los gastos de una alimentación adecuada, razón por la cual la seguridad alimentaria de un país está indisolublemente ligada a la superación de la pobreza y la desigualdad”.
