La Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó en 1950,  el 10 de diciembre como Día de los Derechos Humanos, para señalar a la Declaración Universal de Derechos Humanos como ideal común de todos los pueblos y todas las naciones.

Este 2013, el día cobra una importancia especial porque celebra su 20º Aniversario, así que se conmemora bajo el tema “20 años trabajando por tus derechos”.

La Declaración y Programa de Acción de Viena marcó el comienzo de un esfuerzo renovado de protección y promoción de los derechos humanos y se considera uno de los documentos de derechos humanos más significativos.

El Gobierno de la República tiene el propósito de garantizar todos los derechos a todos los mexicanos. Por ello, el pasado 22 de octubre el Presidente Enrique Peña Nieto envió al Congreso de la Unión diversas iniciativas relacionadas con la protección y defensa de los Derechos Humanos:

Sobre los límites del Estado, en la suspensión de derechos y sus garantías.
Para acotar la actuación del Estado, con respecto a la expulsión de extranjeros, mediante un procedimiento que garantiza el derecho de audiencia y el debido proceso.
Para adecuar el delito de desaparición forzada, a los estándares internacionales.
Para evitar prácticas discriminatorias en contra del personal militar que padece VIH/SIDA.
En congruencia con estas iniciativas, el Presidente Enrique Peña Nieto ha propuesto al Senado de la República, el retiro de reservas a distintos tratados internacionales, en materia de Derechos Humanos.

¿Qué son los derechos de Estado?

De acuerdo a la Organización de las las Naciones Unidas los Derechos Humanos son garantías esenciales para que podamos vivir como seres humanos. Sin ellos no podemos cultivar ni ejercer plenamente nuestras cualidades, nuestra inteligencia, talento y espiritualidad.

La Declaración Universal de los Derechos Humanos es la piedra angular en la historia de estos derechos. Fue redactada por representantes de procedencias legales y culturales de todo el mundo y proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 10 de diciembre de 1948, en París, como ideal común por el que todos los pueblos y naciones deben esforzarse.

Mediante esta Declaración, los Estados se comprometieron a asegurar que todos los seres humanos, ricos y pobres, fuertes y débiles, hombres y mujeres, de todas las razas y religiones, son tratados de manera igualitaria.

Establece que los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y que tienen derecho a la vida, la libertad y la seguridad de su persona, a la libertad de expresión, a no ser esclavizados, a un juicio justo y a la igualdad ante la ley.

También a la libertad de circulación, a una nacionalidad, a contraer matrimonio y fundar una familia así como a un trabajo y a un salario igualitario.

Fuente: ONU