El Santo Padre cumplió este viernes 44 años de haber sido ordenado sacerdote de la Iglesia Católica en su natal Argentina, una ceremonia que fue presidida por el arzobispo emérito de Córdoba, Ramón José Castellano, quien inauguraría una prometedora carrera pastoral.
Jorge Mario Bergoglio decidió convertirse en sacerdote a los 21 años de edad, lo que lo llevó a ingresar al seminario de Villa Devoto. Una vez terminados sus estudios en Santiago de Chile, donde profundizó en el estudio de Ciencias Clásicas e Historia, comenzó a ejercer como profesor de Literatura y Psicología en el Colegio de la Inmaculada de Santa Fe.
Finalmente, el religioso argentino obtuvo su nombramiento como sacerdote el 13 de diciembre de 1969, cuando tenía 33 años de edad. Previo a su designación como obispo, Bergoglio tuvo que enfrentar varias dificultades durante la dictadura militar impuesta en 1976, un periodo donde algunos sacerdotes fueron víctimas de secuestro, tortura y muerte.
“Era una persona siempre muy cercana. Nos animaba a realizar una vida espiritual seria y compartida con nuestra comunidad de hermanos. También había tiempo para la diversión, pero sobre todo nos animaba a comunicar el Evangelio a los más pobres y a ocuparnos de ellos”, declaró el jesuita Miguel Yáñez a Radio Vaticano con motivo de la celebración.
Cabe señalar, según el artículo del portal Sexenio, Extraordinary Life, que el también director del departamento de Teología de la Pontifica Universidad Gregoriana estudió con el papa Francisco durante los años en que ocupó el cargo de provincial de los jesuitas, mientras residía en el Colegio de San Juan y San Diego, localizado en Argentina.
Asimismo, varios medios recordaron durante este día varias frases del Obispo de Roma, quien recientemente fue nombrado como
