Una vez aprobada por la Cámara de Diputados, la reforma energética tendrá vía libre para ser ratificada por la mayoría requerida de los Congresos locales del país.
La reforma necesita ser avalada en 17 Congresos, el PRI y sus aliados como el PVEM son mayoría simple en al menos 22 legislaturas estatales, el PAN es mayoría en tres, y el PRD y sus aliados de izquierda, apenas en tres, hay entidades como Baja California donde el PRI y PAN tienen el mismo número de diputados, en Puebla, se prevé se divida la alianza PAN y PRD, mientras en Tlaxcala, la izquierda es mayoría pero una eventual alianza PRI-PAN aprobaría la reforma.
Ayer la Cámara de diputados, cerró el periodo ordinario de sesiones con la aprobación en lo general y en lo particular de la reforma energética, la cual ratificada debido a que contiene modificaciones constitucionales.
De acuerdo con la ley, todo cambio constitucional aprobado por el Congreso de la Unión requiere al menos la ratificación de la mitad más uno de los Congresos estatales, si bien la Asamblea Legislativa del Distrito Federal tiene mayoría absoluta de la izquierda, no está facultada para ratificar modificaciones constitucionales al no ser considerada un estado la capital del país.
En la sesión de ayer, los integrantes de la izquierda trataron de retardar la discusión con mociones suspensivas, rectificación de hechos y alusiones personales a fin de no tomar la palabra, en tribuna desfilaron más 130 legisladores de distintas bancadas para fijar su posición, pero el dictamen se aprobó en sus términos.
