El gobierno federal hizo oficial el Programa Nacional de Financiamiento del Desarrollo que marca los lineamientos económicos entre éste y el año 2018 y con objeto de proteger las finanzas públicas, promover el desarrollo, contar con un sistema hacendario que genere más recursos y, entre otros, “democratizar” la productividad.

La Secretaría de Hacienda dio a conocer el programa a través de su publicación en el Diario Oficial de la Federación, donde se hace un análisis de la situación económica del país durante las últimas tres décadas y se establecen las estrategias para incentivar la economía y promover el desarrollo del país.

Hace mención de la necesidad de proteger las finanzas públicas ante riesgos del entorno macroecnómico; de fortalecer la estructura de la deuda pública, promover el desarrollo del mercado, consolidar el acceso a las fuentes de financiamiento y reducir sus costos; para fortalecer el marco institucional para orientar el gasto, los programas y políticas públicas a elevar y democratizar la productividad.

Asimismo, dice, se busca fomentar un gasto eficiente que promueva el crecimiento, el desarrollo y la productividad dentro de un marco de rendición de cuentas; fortalecer un presupuesto basado en resultados; contener el gasto destinado a servicios personales y por la operación administrativa; fomentar los proyectos de inversión con alto contenido social mediante el esquema de asociaciones público-privadas; coadyuvar a mejorar las finanzas de las dependencias y entidades de la administración pública federal, que incluye la modernización del registro de las obligaciones y empréstitos de entidades federativas y municipios y “analizar las haciendas subnacionales para el fomento de finanzas públicas locales equilibradas”.

También se busca fomentar la inclusión, educación, competencia y transparencia de los sistemas financiero, asegurados y de pensiones para incrementar su penetración y cobertura, a la vez de mantener su solidez y seguridad. En este tema se establece como meta ampliar la cobertura del sistema financiero, en particular hacia los sectores excluidos, con perspectiva de género y empresas con potencial productivo.