El consumo per cápita de alcohol en las naciones del continente americano es superior al promedio mundial, pero el de México es el más alto de todos, y se distingue por la excesiva cantidad que se ingiere en cada ocasión, advirtió la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Un análisis del organismo advierte que a causa del consumo nocivo de bebidas embriagantes, el país pierde más de 310 mil años de vida saludable de su población. De hecho, esta práctica representa la cuarta causa de discapacidad por lesiones y hechos de violencia.

También resalta que entre los hombres bebedores de la región, se tiene la tasa más alta de ingesta de alcohol por habitante adulto, con un promedio anual de 32 litros de alcohol puro, y de 18 litros en las mujeres.

El dato contrasta con que 52 por ciento de los varones y 82 por ciento de la población femenina no toman bebidas alcohólicas, lo que significa que quienes sí lo hacen abusan en el consumo.

El documento refiere los resultados de diversas investigaciones, una de las cualas advierte que en 2010 el alcohol estuvo presente en 51 por ciento de todas las lesiones asociadas con violencia en México.

Otro trabajo da cuenta de que las bebidas embriagantes fueron un factor de riesgo en 78 por ciento de los casos de muerte y discapacidad asociados con lesiones traumáticas a escala nacional.

A su vez, la Encuesta Nacional de Adicciones (ENA) 2011 reveló que la dependencia al alcohol se duplicó entre 2002 y 2011, al pasar de 3.5 a 6.2 por ciento en los hombres, y en las mujeres se triplicó, pues subió de 0.6 a 2 por ciento.

Por esta condición, México aparece en el mapa de América como uno de los países más peligrosos por su patrón de consumo de productos etílicos, el cual tiene una relación directa con las lesiones traumáticas (accidentes o hechos de violencia).

De acuerdo con el reporte de la OMS, la ingesta de alcohol es uno de los principales factores de riesgo de enfermedad y discapacidad en el continente. En 2010, 15 por ciento de los decesos y discapacidades relacionados con accidentes en la región se debieron al abuso del alcohol.

De igual forma, informa el portal de La Jornada, es responsable de 23 por ciento de los accidentes y de poco más de la mitad de las lesiones relacionadas con la violencia. Estos fenómenos son más frecuentes en las naciones que carecen de políticas de control de acceso a bebidas embriagantes.