Casi 60 años después de su muerte, el matemático Alan Touring, padre de la computación, quien fuera figura clave en la victoria británica al descifrar el inexpugnable código nazi Enigma y así salvar miles de vidas, recibió el “perdón real” por ser homosexual, un hecho que lo llevó al suicidio en 1954, tras ingerir una manzana impregnada con cianuro.
La reina Isabel II le otorgó el perdón a título póstumo luego de una intensa campaña encabezada por Stephen Hawking y otras diez figuras del mundo científico, en donde quienes seálaton en una carta Touring, fue condenado en 1952 por su relación homosexual con un joven de 19 años
