La mixtura sobresalió en el mercado petrolero mundial durante 2013, otro año en el que el comportamiento de la economía marcó con fuerza los valores.
La oferta y la demanda determinaron las cotizaciones en cada una de las regiones del orbe, elementos que variaron al compás de los números provenientes de los principales polos económicos, principalmente Estados Unidos, Europa y China.
También influyeron otros factores como las negociaciones sobre el programa nuclear iraní, al cual Teherán le atribuye fines pacíficos.
El 25 de noviembre se concretó un acuerdo parcial sobre el tema, aunque expertos opinan que no traerá un incremento inmediato en el suministro de crudo de ese país.
El acuerdo entre Estados Unidos, Rusia, China, Francia, Reino Unido y Alemania con Irán incluye la reducción de las actividades nucleares de la nación persa, inicialmente por medio año, a cambio de un retiro limitado de las sanciones en su contra.
Asimismo implicaría un alivio financiero de unos siete mil millones de dólares, pero se mantendría el cerco económico a parte de las exportaciones de petróleo y a las transacciones con el extranjero.
Las sanciones que Occidente le impuso a Irán restaron cerca de un millón de barriles por día del mercado global, lo cual ha mantenido al crudo Brent por encima de 100 dólares a pesar de la débil demanda global.
En este hecho está involucrada además una zona estratégica clave como es el estrecho de Ormuz, por donde pasa aproximadamente el 17 por ciento del comercio internacional de crudo.
Política monetaria estadounidense: un factor decisivo
La política monetaria de la nación norteña resultó a lo largo del año uno de los aspectos que determinó con mayor fuerza los rumbos del mercado petrolero global.
Casi todos los días funcionarios de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) se pronunciaron sobre el momento que consideran más idóneo para comenzar el retiro de las medidas de estímulo anticrisis.
Aunque la mayoría de ellos coincidió en la persistencia de dificultades económicas, predominó la falta de consenso sobre el “cuándo” iniciar la reducción de las disposiciones.
La FED comunicó recientemente que mantendrá su programa de estímulos monetarios consistente en la adquisición de 85 mil millones de dólares mensuales en bonos del Tesoro debido al aumento de precios contenido y a la persistente debilidad del mercado laboral.
La economía estadounidense tiene un crecimiento moderado, en tanto el mercado laboral ha experimentado ligeras mejoras, apuntó.
El presidente de la Reserva, Ben Bernanke, declaró que una política altamente expansiva aún era necesaria durante el futuro previsible, aunque hace menos de cuatro meses expresó que la expansión era suficiente como para retirar el incentivo a mediados de 2014.
En 2008, la entidad inició una campaña para proteger a la economía nacional, la cual incluyó adquisición de bonos y la ubicación de las tasas de interés en mínimos históricos.
Lo cierto es que si la entidad disminuye su programa de estímulo, el dólar recibirá otro impulso, lo que hará que los activos denominados en el billete verde, como el petróleo, resulten más caros para tenedores de otras monedas, opinan analistas.
Entre la debilidad económica y la producción
La incertidumbre económica mundial mantuvo contenidos los valores del petróleo. Ante la debilidad y las dudas sobre la recuperación, el consumo de combustible disminuye y, por consiguiente, se deteriora la demanda.
Además, investigaciones realizadas mostraron que el incremento de la producción, tanto desde los países fuera de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) como del propio cártel, supuso otra de las tensiones a la baja en los importes.
Bajo tales condiciones, el contrato Brent, de referencia en Europa, ha pasado de superar los 116 dólares a caer por debajo de los 104 en el espacio de menos de tres meses.
El estadounidense ha estado por debajo de la marca psicológica de los 100 dólares durante gran parte del año.
Mientras, el valor medio del barril de crudo de la OPEP se ubicó en 105 unidades.
Pronósticos sobre el mercado
Al comienzo de un año nuevo se hacen resúmenes y estimaciones, una práctica de la que no escapa el mercado petrolero.
La OPEP prevé que el precio siga de forma constante entre los 100 y 110 dólares hasta 2035, un nivel que considera adecuado para todos.
El mundo consumirá en 2035 una media de 108 millones de barriles de petróleo al día, un 22 por ciento más que los cerca de 90 millones que se queman actualmente. Esta subida procederá sobre todo de la sed de combustible de China e India y, por sectores, de los medios de transporte, explicó.
En su boletín especializado precisó que espera que la demanda global caiga en los próximos cinco años debido a un aumento del suministro fuera del grupo de 12 miembros ante un auge de la energía del esquisto y otras fuentes.
También calcula que perderá casi ocho por ciento de su participación de mercado en dicho período a causa del auge del esquisto y de otras fuentes energéticas que elevarán el suministro de la competencia, e impedirá que el grupo de exportadores saque gran beneficio de la creciente demanda mundial.
La OPEP produce un tercio del crudo del orbe y cuenta con el 80 por ciento de las reservas convencionales de petróleo.
La Organización defiende desde hace tiempo un precio de alrededor de 100 dólares por barril.
Estos elevados valores han hecho económicamente viables las extracciones no convencionales del llamado oro negro, como el petróleo de esquisto o las arenas bituminosas, haciendo a Estados Unidos menos dependiente de las importaciones, aseguran académicos.
De tal forma, entre altibajos y previsiones se mueve un mercado que más allá de la diversidad de pronósticos o criterios, tiene como denominador común la elevada dependencia que las personas tienen del petróleo, un problema aún por resolver.
