Sidronio Medina Robledo, de 63 años de edad, desde hace 12 años, elabora llaveros, ropa, colchas y todo tipo de objetos con piel de conejo y de borrego, productos ciento por ciento mexiquenses que compiten con aquellos que ingresan al país provenientes del extranjero.
Originario de Villa del Carbón, el artesano ha luchado por promover la curtiduría entre la población mexicana, pues su familia es una de las pocas que aprovecha la piel de estos animales para crear arte, y de las pocas que compiten con mercancía de China, Corea y España.
Desde 180 pesos
Presumió que puede hacer cualquier prenda con la piel de conejo, pues “dicen que teniendo tela de dónde cortar se pueden hacer infinidad de cosas”, y sus productos se venden desde los 180 pesos hasta los ocho mil.
Para ello, tarda aproximadamente 12 días en realizar el curtido, otro día más en hacer el corte y en detallar las piezas.
Aseguró que aún cuando invierte mucho tiempo en realizar cada pieza, éstas no son caras si se toma en cuenta el material con las que están hechas, pues se utilizan productos que no son nocivos para el medio ambiente.
Aseguró que hasta el momento no ha tenido problemas con ninguna asociación protectora de animales, pues su único propósito siempre ha sido hacer artesanías novedosas y utilizar la piel de conejo que tiran los productores, dijo.
Detalló que la materia prima la compra a productores de carne de Atlacomulco, Jilotepec y San Andrés Timilpan, con el apoyo de la Unión de Cunicultores en Villa del Carbón, la Unión de Cunicultores Mexiquenses y la Asociación Nacional de Productores de Conejo.
El artesano, quien también imparte cursos, presentó su trabajo durante la Fiesta Artesanal Mexiquense realizada en la Plaza González Arratia de Toluca, y anunció que entre abril y junio llevará sus artesanías a Sevilla, España y a Argentina.
