Para 2014, el Fondo Monetario Internacional (FMI) estima que la economía global crecerá un 3.7 por ciento. En 2015 serán dos décimas más, un 3.9 %, de acuerdo con el reporte Perspectivas de la Economía Mundial.
En su revisión trimestral, la institución no realizó cambios en las estimaciones para México, a diferencia de Brasil y de la región de América Latinay el Caribe, que sufrieron revisiones a la baja.
Por lo que la previsión de crecimiento para México semantiene invariable desde octubre, estimada este año, de 3.0 por ciento, y en 2015 prevé 3.5%.
En su último informe dedicado a México, el FMI había valorado positivamente el proceso de reformas estructurales en diversos sectores de la economíamexicana -mercado laboral, telecomunicaciones, fiscal o energético- como posibles garantes a más largo plazo de un “ímpetu” para el crecimiento nacional por encima de las cuotas históricas, siempre y cuando sean bien implementadas.
El fondo pronostica un mayor crecimiento de las economías avanzadas este año, pero mantuvo su panorama sin cambios para el mundo en desarrollo, donde las mayores exportaciones a las naciones más ricas podrían contrarrestar la debilidad de la demanda en casa.
“Habrá más rotación de crecimiento desde las economías emergentes hacia las economías avanzadas en 2014-2015” , dijo en un comunicado Olivier Blanchard, el jefe economista del FMI.
El mejor desempeño esperado será guiado por el repunte en el dinamismo de países avanzados como Estados Unidos y Japón, detalla.
En el caso de Estados Unidos, el organismo liderado por Christine Lagarde elevó la proyección del Producto Interno Bruto (PIB) de este año a 2.8 por ciento frente al 2.6 previsto de octubre. Sin embargo, para 2015 la expectativa disminuyó de 3.4 a 3.0 por ciento.
Para la Zona Euro se realizó una ligera revisión en las perspectivas, estableciéndose en 1 y 1.4 por ciento, para 2014 y 2015, respectivamente.
Oliver Blanchard, economista en jefe del FMI, declaró que los dos principales riesgos para el PIB mundial son la normalización de la política monetaria en las grandes economías y que la inflación en algunos países desarrollados se convierta en deflación.
