Las grandes potencias urgieron el miércoles al régimen y a la oposición sirios a aprovechar la oportunidad “histórica” de terminar con casi tres años de guerra civil, en la sesión inaugural de la conferencia de paz de Montreux (Suiza), marcada por cruces de acusaciones entre algunas delegaciones.
Después de casi tres dolorosos años de conflicto y de sufrimientos en Siria, hoy es un día de esperanza”, declaró el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, en su discurso de apertura de la conferencia de Ginebra II ante los representantes de unos cuarenta países y organizaciones, entre los que se encontraban las delegaciones del régimen del presidente sirio, Bashar al Assad, y de la coalición siria.
El secretario general se refirió a los constantes bombardeos aéreos, destrucción de colegios, hospitales y mercados, coches bomba y ataques suicidas, que están abocando a la población siria a la muerte, destrucción y desplazamiento.
También instó a las partes a comprometerse a cumplir lo establecido en el llamado ‘Comunicado de Ginebra’, que establece la creación de un órgano de gobierno con todos los poderes ejecutivos que conduzca al país a una transición política que ponga fin a la lucha armada.
EU y Rusia divergen
Sobre esta cuestión, el secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, excluyó totalmente la presencia del líder sirio, Bashar al Assad, en un futuro gobierno transitorio en ese país y le acusó de “ser responsable de los peores crímenes contra su propio pueblo”.
No hay manera ni posibilidad de que un hombre que ha matado a su pueblo pueda volver a ser un gobernante legítimo”, aseveró el jefe de la diplomacia estadounidense.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguei Lavrov, afirmó que las negociaciones que arrancan hoy en Suiza “no serán fáciles ni rápidas”, aunque consideró que “hay una oportunidad real para lograr la paz”.
No tenemos el éxito garantizado al cien por cien, pero sí creo que hay una oportunidad real para la paz”, precisó.
El ministro ruso instó al régimen sirio y a la oposición a colaborar para aliviar la situación humanitaria y fortalecer la confianza entre las partes para que las negociaciones tengan continuidad.
Régimen sirio y oposición debaten sobre Bashar al Assad
El ministro de Relaciones Exteriores sirio, Walid Muallem, calificó a los representantes de la oposición sentados frente a él de “traidores” y de “agentes a sueldo de los enemigos” de Siria.
Pretenden representar al pueblo sirio”, declaró Muallem.
Si quieren hablar en nombre de los sirios, no deberían ser traidores al pueblo sirio, agentes a sueldo de los enemigos del pueblo sirio”, añadió.
Señor Kerry, nadie en el mundo tiene derecho a otorgar o retirar la legitimidad de un presidente, una constitución o una ley excepto los propios sirios”, declaró también Muallem en respuesta a las declaraciones de Kerry descartando cualquier papel de Al Assad en una transición.
En cambio, el jefe de la delegación de la oposición siria, Ahmad Jabra, instó al presidente Al Assad a que entregue el poder a un gobierno de transición.
Por su parte el jefe de la diplomacia francesa, Laurent Fabius, advirtió a la delegación del régimen sirio que el objetivo de Ginebra II no es hablar de “terrorismo”, sino de “un gobierno de transición”.
No se trata de tener un debate general sobre Siria, ni de lanzar invectivas o eslóganes de propaganda, ni tampoco de ganar tiempo o pronunciar discursos repitiendo la palabra terrorismo”, declaró Fabius.
Se trata de buscar un acuerdo político sobre Siria respecto a esta autoridad de transición”, añadió.
Las autoridades sirias emplean el término “terrorista” para referirse a los rebeldes.
