Este martes, al inicio de la reunión, los gobernantes que participan en la II Cumbre de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) en La Habana guardaron un minuto de silencio en memoria del fallecido mandatario venezolano Hugo Chávez.

En el discurso inaugural, Raúl Castro, presidente de Cuba,  resaltó la figura de Chávez como un “ferviente e incansable promotor y luchador por la independencia, la cooperación, la solidaridad, la integración y la unidad latinoamericana y caribeña, y por la propia creación” de la Celac.

También lamentó la ausencia física de Chávez, quien murió en marzo pasado a causa de un cáncer, al que definió como “uno de los grandes líderes de nuestra América”.

Castro, cuyo país ejerce la presidencia temporal del foro integrado por 33 países (todos los de América, a excepción de Estados Unidos y Canadá), hizo un repaso de los desafíos de la región y del bloque.

Centrada en la lucha contra la pobreza y la desigualdad, la Cumbre de la Celac llega precedida de reuniones preparatorias de expertos y cancilleres para negociar la treintena de documentos que saldrán de esta reunión, entre ellas la Declaración de La Habana, el plan de acción del organismo y comunicados especiales.

La declaración de América Latina y el Caribe como una zona de paz, el respaldo al diálogo de paz colombiano, la creación de un foro Celac-China o las posibilidades de incorporación de Puerto Rico (estado libre asociado a Estados Unidos) al bloque serán el tema de algunos de esos documentos.

Creada en diciembre de 2011 en Caracas, Venezuela, la Celac llega a esta cita con el reto de afianzarse como mecanismo de integración regional.