La historia del multimillonario chino Cecil Chao ha vuelto a la actualidad en los últimos días. Este magnate había ofrecido en 2012 una cantidad millonaria a cualquier hombre que se casara con su hija lesbiana, Gigi.
Cincuenta millones de euros eran una suma más que jugosa y unos 20.000 hombres se atrevieron a pedir la mano de la chica, que por su parte está casada con una mujer y lleva una vida perfectamente feliz. Ante el fracaso de su plan el millonario ha doblado la oferta.
Cansada de la incomprensión de su padre, Gigi ha decidido dejar las cosas claras con una carta abierta a su padre publicada en un diario chino.
La misiva no tiene desperdicio y rebosa ironía. “Lamento haberte llevado a pensar que solo estaba en una relación lésbica porque había una escasez de hombres buenos y apropiados en Hong Kong”, señala la chica, que de todos modos reitera su amor hacia su padre y solo pide que la comprenda y que tenga respeto por su esposa: “no pido que seáis los mejores amigos; sin embargo, significaría un mundo para mí si pudieras tan solo no estar aterrorizado por ella, y tratarla como un ser humano normal y digno”, señala el portal Ragap España.
A continuación, el texto completo de la carta:
Querido papá,
Creo que es el momento oportuno para que tengamos una conversación franca.
Eres una de las personas más astutas, enérgicas, bien educadas y trabajadoras que esta humilde tierra ha conocido jamás.
Tu confianza, ingenio y carisma iluminan cualquier habitación a la que entras.
Te quiero mucho y, creo que puedo hablar en nombre de mis hermanos también, al decir que te tenemos el máximo respeto como un modelo de padre y de actuación en los negocios.
Lamento que la gente haya estado diciendo cosas insensibles sobre ti últimamente. La verdad es que no entienden que yo siempre te voy a perdonar por pensar de la manera que lo haces, porque sé que crees que estás actuando por mi bien. Y a ambos no nos importa si alguien más lo entiende.
Como hija tuya, nada me gustaría más que hacerte feliz. Pero en términos de relaciones, tus expectativas sobre mí y la realidad de lo que soy no son coherentes.
Soy responsable de parte de estas falsas expectativas, porque debo haberte hecho creer que había otras opciones para mí. Sabes que he tenido amantes masculinos en el pasado, y que he tenido relaciones felices, aunque cortas. Me he sentido temporalmente feliz, arrastrada por la novedad, la atención y el interés de alguien físicamente más fuerte que yo.
Pero duraba poco, porque rápidamente perdía la paciencia, y sentía una indescriptible incomodidad en su presencia. Normalmente me hacía sentir frustrada, y anhelar recuperar mi libertad. He roto algunos corazones, corazones de hombres buenos, honestos y amorosos, y siento que haya tenido que ser así.
Pero con Sean, una mujer, de alguna manera ha sido diferente. Me siento cómoda y satisfecha con mi vida y completamente a gusto con ella. Sé que es difícil que entiendas cómo me puedo sentir románticamente atraída por una mujer, supongo que tampoco puedo explicarlo realmente. Tan solo ocurre, en paz y con calma, y después de tantos años todavía nos queremos mucho.
Me duele que no tengas idea de lo feliz que estoy con mi vida, y que haya aspectos de mi vida que no compartas. Supongo que no necesitamos aprobar mutuamente nuestras relaciones románticas, y estoy segura de que las tuyas son realmente fantásticas también.
Sin embargo, quiero mucho a mi compañera Sean, que hace un gran trabajo cuidándome, asegurando que estoy alimentada, limpia y que me da la suficiente calidez cada día, y en general me anima a ser una chica alegre y jovial. Ella es una parte importante de mi vida y soy mejor persona por ella.
Ahora, no pido que seáis los mejores amigos; sin embargo, significaría un mundo para mí si pudieras tan solo no estar aterrorizado por ella, y tratarla como un ser humano normal y digno.
Entiendo que es difícil que lo puedas entender, y mucho menos aceptar esta verdad.
He pasado mucho tiempo tratando de descifrar lo que soy, lo que es importante en mi vida, a quién quiero y la mejor manera de vivir la vida, como una respuesta a todas estas preguntas. Estoy orgullosa de mi vida, y no elegiría vivir de otra manera (excepto para buscar ser mejor para el planeta).
Lamento haberte llevado a pensar que solo estaba en una relación lésbica porque había una escasez de hombres buenos y apropiados en Hong Kong.
Hay un montón de hombres buenos, simplemente no son para mí.
Te deseo felicidad.
Pacientemente tuya,
Tu hija, Gigi.
