El presidente de Rusia, Vladímir Putin, inaugura esta noche de este viernes los XXII Juegos Olímpicos de Invierno, en la ciudad de Sochi, un balneario localizado en el Cáucaso Norte, a orillas del mar Negro.

Como primer acto del evento se entonó el himno nacional ruso, posteriormente comenzó el desfile de las naciones que, a diferencia de años anteriores, no ingresó por el costado de la sede, sino por la parte central; como ya es tradición, el país que encabeza es Grecia.

Por su parte, Hubertus Von Hohenlohe, único mexicano en los juegos, desfiló con un traje aludiendo a la típica vestimenta de charro.

La cita de Sochi arranca exactamente 90 años después de que lo hiciera la primera edición de los Juegos de Invierno, que se celebró en la localidad francesa de Chamonix en 1924.

Entre los invitados de la gran gala figuran numerosos mandatarios y personalidades oficiales. Según adelantó el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, hasta 60 jefes de Estado y de Gobierno prevén acudir a los Juegos de Sochi, y 44 de ellos asistirán a la inauguración.

Un número récord de dignatarios mundiales acuden a la inauguración de los Juegos Olímpicos de Sochi, la primera vez que se realizan en Rusia, y significarán el triple de la cantidad que asistió a los de Vancouver 2010, dijo Dmitry Chernyshenko, presidente del comité organizador. El presidente chino Xi Jinping y el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, se encuentran entre los asistentes.

Decenas de miles de policías y militares han sido desplegados para proteger los Juegos Olímpicos de Invierno, que se enfrentan a la amenaza de ataques terroristas de los insurgentes islámicos de la región del Cáucaso Norte.

Los Juegos de Invierno de Sochi se desarrollarán hasta el 23 de febrero y repartirán entre más de dos mil 500 atletas un total de 89 sets de medallas olímpicas en 15 disciplinas de siete deportes.