Después del accidente que sufrió Michael Schumacher hace ya cuarenta y cuatro días en los Alpes franceses, las esperanzas de una recuperación se mantienen firmes en el ámbito íntimo del siete veces campeón de Fórmula 1. Así lo demuestra su esposa, quien todos los días pasa horas hablándole, a la espera de una respuesta.
De acuerdo con lo informado por el diario británico The Telegraph, Corinna transcurre buena parte de sus jornadas junto a la cama del ex piloto en el Hospital Universitario de Grenoble, en Francia, donde fue internado el 29 de diciembre pasado tras haber sufrido una fuerte caída en un sector “fuera de pista” de la estación de esquí de Méribel, donde el alemán posee una residencia.
Desde entonces, Schumacher es mantenido en coma inducido por los médicos del centro de salud. Hace dos semanas, los profesionales le redujeron la sedación, para comenzar a sacarlo del coma, según reveló la portavoz del alemán, Sabine Kehm, quien aclaró que ese proceso “podría durar mucho tiempo”.
