Si la economía española logra un crecimiento cercano al 1%, algo que espera el gobierno aunque aún no lo haya plasmado en sus previsiones oficiales, la creación de empleo neto alcanzará algo más de 60.000 puestos de trabajo. Ese es el cálculo que este martes hizo el servicio de estudios del BBVA al presentar su último informe sobre la economía española, correspondiente al primer trimestre de 2014, y que mejora los pronósticos para este ejercicio hasta un avance del 0,9%.

Si la economía española tradicionalmente necesitaba una tasa de crecimiento de entorno al 2% para crear puestos de trabajo neto, la teoría del Gobierno y muchos expertos es que la reforma laboral lo hace posible con progreso del PIB de la mitad. La cuestión es cuánto empleo neto es capaz de generar ese crecimiento tan leve.

Rafael Doménech, responsable del área de economías avanzadas de BBVA, concretó este martes que un 0,9% de crecimiento se traduce en un 0,4% de aumento del empleo, es decir, algo más de 60.000 puestos de trabajo. En un país con cerca de seis millones de desempleados, lo que supone la quinta parte de toda la población activa, dicha cifra resulta una mejora mínima.

El propio Gobierno admite que el progreso de las grandes cifras macroeconómicas no cala aún en la mayor parte de las economías familiares. El ministro de Economía, Luis de Guindos, admitió precisamente este martes en un coloquio organizado por Europa Press que los avances registrados en los indicadores y los mercados financieros “no se ha reflejado en la economía real, en el día a día de los ciudadanos”, informa Miguel Ángel Noceda. Aun así, aseguró que la recuperación “va a ser por fin visible” a lo largo de 2014.

Doménech, advirtió de que la llamada economía real, la productiva, lleva un retraso de dos a tres trimestres respecto a la economía financiera. El servicio de estudios del banco calcula que un descenso de la prima de riesgo (el diferencial del coste de financiación en los bonos a 10 años respecto a Alemania) de entre 25 y 30 puntos básicos implica dos o tres décimas de crecimiento.

Para el BBVA, la reforma laboral, que cumple dos años, “en 2008 podría haber evitado la destrucción de un millón de puestos de trabajo”, en palabras de Doménech, ya que, entre otras medidas, facilita las rebajas salariales como mecanismo de adaptación a la caída de actividad en lugar de los despidos de trabajadores.