No callarse, ni irse, ni retirarse

Carlos E. Urdiales Villaseñor

Viejas costumbres políticas van quedando en desuso como aquélla que imponía un simulado silencio vitalicio a quien abandonaba Los Pinos. Conforme ha bajado la edad en que los hombres que aspiran al poder lo consiguen, el horizonte de vida que les queda hace que difícilmente, ni siquiera Vicente Fox, que no llegó tan joven como Salinas, Zedillo o Calderón a la silla presidencial, se ha resistido (ni su pareja) a dejar del todo el seductor halo que da ese tipo de poder.

Ahora bien, ¿qué buscan y acaso encuentran los hoy inquietos expresidentes? Quizá como en aquel popular juego infantil, La rueda de San Miguel, cada quien carga su caja de miel y de facturas por cobrar o pagar.

La constante interpretación reivindicatoria de Carlos Salinas que a 20 años de dejar el poder no ha terminado de contar su versión de lo correcto que hizo y que un torpe Ernesto Zedillo deshizo. El sucesor de Salinas que no aparece frontal nunca pero dicen que deja sentir cierto peso en el tema ferroviario.

Y del lado azul, el temor del alto vacío que a Vicente Fox, y su parentela propia y ajena, le genera saberse lejos de los fueros y protecciones políticas que tanto les hacen falta tras años de fiesta empresarial. Y, claro, entre sus múltiples necesidades está incidir en el PAN para de alguna forma mantener protagonismo. Para Felipe Calderón hay muchas razones políticas para no soltar ni enterrarse en Harvard mientras el futuro del PAN se define. Viene a decir que lo entristece ver lo que le pasa a su partido, a anunciar que Margarita Zavala será diputada y adelantar que en junio vuelve a su casa en Las Águilas para atender, ver, oír y participar.

Los expresidentes andan sueltos, y probablemente así estarán por tandas y turnos.

La construcción de nuevos mecanismos de concertación política para sacar adelante las leyes secundarias a las reformas constitucionales, crear el escenario necesario para que el PRI no tropiece de forma mayúscula en 2015 al tiempo que su equipo económico se las ingenia para hacer que el desempeño de los números mejore, sin contar con la coyuntura de Michoacán, Guerrero, la CNTE y Oaxaca, más los que se le junten, lo pondrán seguramente a buen resguardo de esta nueva costumbre de no callarse, ni irse, ni retirarse.

En el marco de la Cumbre de Jefes de Estado de América del Norte, llamó la atención que el jefe de Gobierno del Distrito Federal Miguel Ángel Mancera conversara durante el almuerzo ofrecido por Peña Nieto a Harper, e incluso le extendiera una invitación para visitar la capital y generar intercambios de experiencias, servicios y comercio entre Canadá y la llamada Capital Social. En medio de un dispositivo que privilegió el rango federal, el jefe de Gobierno obtuvo su espacio, y eso suma y proyecta.

 

@CarlosUrdiales