Práctica recurrente

Teodoro Barajas Rodríguez

No sabemos con certeza cuál será el destino próximo de las izquierdas, lo decimos en plural porque se han confeccionado diversas con distintos membretes aunque todas buscan un evidente empoderamiento, es la causa que buscan los partidos políticos desde su invención formal en Inglaterra, solo que hablamos de México en lo particular y lo que se hace más evidente es una enésima división.

La división en las izquierdas es recurrente, parece que ese virus está inoculado desde siempre, el PRD acusa una precaria institucionalidad porque el archipiélago de corrientes, grupos, facciones y demás asociaciones lo hacen vulnerable a la hora de repartir candidaturas, parcelas de poder para no perder su vigencia.

Andrés Manuel López Obrador fue un activo importante en el PRD, los comicios federales del 2006 así lo confirmaron, los resultados de la jornada fueron discutibles porque le precedió una campaña feroz en la que relució más estiércol que argumentos de la derecha representada por el PAN, una de las peores elecciones en las que influyó el expresidente Vicente Fox aunque no hubo castigo.

Una vez que concluyeron los comicios del año 2012, López Obrador activó un agrupación en el Movimiento de Regeneración Nacional que será partido político, mismo que ha registrado adhesiones de exmilitantes del Sol Azteca, como el propio tabasqueño, Martí Batres y de cuadros que fueron electos legisladores con las siglas perredistas.

Los reacomodos de ex perredistas ahora militantes y activistas de Morena debilitarán al perredismo que tiene años de ser dirigido institucionalmente por Nueva Izquierda o los Chuchos como se le conoce coloquialmente, lo que muchos estigmatizan de entreguismo.

Ante esa señalada ruptura es evidente que en próximas jornadas el voto de la izquierda se fraccionaría, los beneficiarios pueden ser el PRI y el PAN. El PRD signó el Pacto por México en una decisión cupular que molestó a diversos sectores de ese instituto fundado en 1989, se legitimó al actual gobierno federal, lo mismo hizo Gustavo Madero del PAN, lo cual también fue censurado al interior del albiazul, solo que, como lo dijera Julio Cesar en La guerra de las Galias, la suerte ya estaba echada.

La izquierda es necesaria como factor de equilibrio, en una sociedad democrática los contrapesos juegan un papel trascendente, las hegemonías suelen pervertir para coquetear abiertamente con el autoritarismo, aunque si lo que prevalece es la división la derrota se vislumbrará como lo enseña la historia mundial.

Las izquierdas con mayores alcances son el PRD y Morena, el Partido del Trabajo y Movimiento Ciudadano han mantenido presencia mediante las alianzas coyunturales porque la luz propia no la tienen, sus figuras han sido perredistas o simpatizantes de López Obrador, casi siempre.

No están de más las izquierdas ni las derechas, en todo caso los partidos políticos se constituyen como una vía legal para llegar al poder, el debate es natural en política, consecuentemente si no se diera sería contranatura. El problema no está en la diversidad de opciones ni opiniones, lo grave sería que se tratara de imponer un pensamiento único porque eso sería la antítesis de la democracia.