El jazz es un género musical nacido a finales del siglo XIX en Estados Unidos que se expandió de forma global a lo largo de todo el siglo XX.

Dicho generó musical  nace como una forma de manifestación de los negros con la música europea. La instrumentación, melodía y armonía del jazz se derivan principalmente de la tradición musical de Occidente. El ritmo, el fraseo y la producción de sonido, y los elementos de armonía de blues se derivan de la música africana y del concepto musical de los afroamericanos.

A lo largo de su historia, el jazz ha pasado de ser una simple música de baile popular a una compleja forma de arte reconocida y celebrada en todo el mundo. Paralelamente a dicho progreso, han cambiado también las actitudes hacia esta música: en 1924 un periodista del New York Times se refería a ella como «el retorno de la música de los salvajes», mientras que en 1987 el Congreso de los Estados Unidos de América declaraba al jazz como un «destacado modelo de expresión individual» y como un “excepcional tesoro nacional”.

Es así como empieza la  historia de este genero músical y de sus principales pioneros…

Louis Armstrong

Nacido en Nueva Orleans, 1900 ,Trompetista, cantante y director de un grupo de jazz , para definir a este artista son especialmente adecuadas las palabras del Duke Ellington, quien dijo que si había un auténtico Mr. Jazz, éste era sin duda Louis Armstrong.

Sus inicios musicales tuvieron lugar en su ciudad natal, donde tocó con diversos grupos hasta 1922, año en que Joe King Oliver lo incorporó a su Creole Jazz Band en Chicago, donde se casó con la pianista de la banda, Lilian Hardin. A raíz de sus actuaciones en la capital de Illinois, Fletcher Henderson lo invitó a Nueva York en 1924 para tocar en su big band, con la cual grabó algunos discos que pusieron de manifiesto la creatividad y originalidad del músico.

En 1925 regresó a Chicago y fundó su propio grupo, un quinteto (The Hot Five) que posteriormente se transformó en septeto (The Hot Seven), con el cual se convirtió en uno de los músicos de jazz más reputados mundialmente y logró que en la década de 1920 Chicago compartiera la capitalidad mundial del jazz con Nueva York, ciudad a la que regresó a finales de esa misma década, entre otros motivos, para afianzar su carrera cinematográfica.

Debutó en el cine con la aparición en la película Ex-flame, el año en que también se separó de Lilian Hardin. En 1932 realizó una exitosa gira por el Reino Unido, que repetiría al año siguiente, aunque en esta ocasión incluyó además en su itinerario Dinamarca, Noruega y Holanda, su popularidad era tal que decidió publicar una autobiografía, que tituló “Swing that music”.

En 1939 participó en la realización de Swingin’ the dream, una versión de El sueño de una noche de verano de William Shakespeare en clave de jazz.

El grupo de Armstrong, que había adquirido la forma de una big band tras su definitivo traslado a Nueva York en 1929, experimentó una nueva transformación en 1947: redujo su número de componentes a siete y cambió su nombre por el de Louis Armstrong and the All Stars. Con este septeto participó en el Festival de Jazz de Niza (Francia) celebrado en el año 1948, que es considerado como el primero de la historia, en la década de los 50 dio conciertos en buena parte del mundo y efectuó giras por África, Australia y Japón.

Al margen de su faceta musical, Armstrong  fue un hombre de profundas convicciones políticas, que lo condujeron, por un lado, a condenar públicamente la segregación racial y a cancelar una gira por la Unión Soviética como protesta contra el régimen comunista gobernante. En 1964, el tema Hello, Dolly del musical homónimo le proporcionó su primer número uno en las listas nacionales de éxitos. Al año siguiente, las autoridades municipales de su Nueva Orleans natal le concedieron la llave de la ciudad. En 1970 se le rindió un homenaje en el marco del prestigioso Festival de Jazz de Newport, en el que participaron figuras de la talla de la cantante Mahalia Jackson, Dizzy Gillespie, Bobby Hackett o The Eureka Brass Band.