CIENCIA

 En el inicio de una mini era del hielo

 

René Anaya

Si se confirman las predicciones, basadas en datos científicos, dentro de unos seis años estaremos bien fríos, pero no como consecuencia de la reforma energética ni por la posibilidad de un fraude en las próximas elecciones presidenciales, aunque esos escenarios podrían ser preocupantes, sino porque en esos años habremos entrado en la fase más intensa de una pequeña edad de hielo.

De acuerdo con las investigaciones del doctor Víctor Manuel Velasco Herrera, del Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México, desde hace diez años la radiación solar ha disminuido por debajo de su valor promedio de los últimos 30 años, por lo que el planeta ha comenzado a entrar en una mini era de hielo, que durará entre 60 y 80 años.

Un planeta en esencia frío

Se ha documentado que la Tierra ha tenido más periodos de frío que de calor. La última glaciación o edad del hielo empezó hace unos 110 mil años, su época más gélida fue hace 20 mil años y terminó drásticamente hace unos 10 mil años. En ese tiempo, la temperatura global del planeta descendió, aumentaron los casquetes polares y los glaciares, y hubo una transformación de los ecosistemas.

“En los últimos 400 mil años hubo periodos sumamente fríos llamados eras glaciales, que en promedio duran 100 mil años, así como cálidos o interglaciares, de 12 mil años. Los fríos en nuestro planeta son sumamente largos, mientras que los cálidos son muy cortos”, ha referido el doctor Velasco Herrera.

Entre una era glacial y otra, se encuentran las fases cálidas interglaciares, como en la que nos encontramos actualmente, pero que podría estar llegando a su fin, pues la mini era del hielo podría ser el preámbulo de la próxima era glacial que durará 100 mil años.

Estos planteamientos del doctor Velasco Herrera al parecer son contradictorios con los de quienes han advertido que los gases de efecto invernadero, que se han incrementado en las últimas décadas, nos están conduciendo a un calentamiento global con graves repercusiones en nuestros ecosistemas. En realidad se trata de enfoques surgidos de diferentes perspectivas temporales.

“El análisis de cualquier fenómeno depende del lapso de tiempo que se estudia. Si es corto, es posible que no se contemplen todos los elementos. En este caso hemos investigado no solamente el ciclo cálido interglaciar, sino además las eras glaciales, que se conocen como Holoceno y tienen 12 mil años; hemos analizado miles de años y entramos en una etapa nueva para examinar millones a fin de entender más”, explicó el doctor Velasco Herrera, según refiere un boletín de la UNAM.

 

Un modelo predictivo nuevo

El investigador ha hecho sus observaciones con un modelo físico llamado ELSY, creado por él, que toma en cuenta parámetros espacio-temporales más amplios y analizan el cambio climático en una escala mayor, en la que considera tanto el calentamiento como el enfriamiento, ambos cíclicos, a mayor distancia y tiempo.

Con esa perspectiva, el investigador refiere que muchos eventos climáticos son cíclicos pero no atípicos. Por ejemplo, documentó que “en 1447 en el Valle de México hubo tanta nieve que moría la población. Los dos años siguientes se perdieron las mazorcas porque se heló el grano y, por lo tanto, hubo hambre. En 1450 fue tan excesiva que se cayeron casas y hubo una epidemia de catarro que le costó la vida a mucha gente mayor. En 1451 en Tula, Hidalgo, cayó nieve hasta la altura de las rodillas y en 1454 se congelaron los lagos de Tenochtitlan”.

Esos cambios se han alternado con periodos de calor. Entre 1618 y 1619, en Puebla se secaron los sembradíos y frutos; en 1648 se registró que “ardía” Mérida. “Asimismo, hay documentación de los huracanes de gran intensidad, como el ocurrido en Tlapa, Guerrero, en 1537; las crónicas narran que los vientos huracanados arrancaron de raíz los árboles y esto sólo pasa con uno categoría cuatro o cinco”, afirmó el investigador.

Este análisis de grandes periodos muestra que en realidad estamos en el inicio de una mini era del hielo, que en términos generales no causará graves problemas a aquellos países que tienen inviernos con temperaturas bajo cero, pero sí podría ser preocupante para países como el nuestro que son muy vulnerables a cualquier baja de temperatura.

Por lo tanto, se deberá continuar con el análisis del modelo ELSY para tomar las medidas preventivas en los próximos años, para evitar que el futuro nos congele.

 

reneanaya2000@gmail.com