Este viernes el presidente francés, François Hollande, descartó reconocer el resultado del referéndum convocado en Crimea sin el apoyo de las autoridades de Kiev, al tiempo que responsabilizó a Rusia del proyecto de escisión de esa región ucraniana de mayoría rusa.
El presidente francés aseguró que tanto la Unión Europea como Estados Unidos serán garantes de la integridad territorial de Ucrania para “evitar un precedente de cuestionamiento de las fronteras”.
La península de Crimea, que fue traspasada de Rusia a Ucrania en 1954, ha negado legitimidad al Gobierno interino que tomó el poder en Kiev tras la destitución del presidente Víktor Yanukóvich, el pasado 22 de febrero.
La Flota rusa del Mar Negro tiene su base en Crimea, cuyo Parlamento aprobó ayer la reunificación con Rusia y convocó un referéndum para el próximo día 16 a fin de refrendar esa decisión.
Ante el exboxeador Klitschkó, Hollande se refirió a la responsabilidad de Rusia en la convocatoria de este referéndum, porque, dijo, “para que haya una separación tiene que haber una unión”.
Y reiteró al político ucraniano los compromisos adquiridos ayer por el Consejo Europeo, desde la ayuda financiera a Ucrania al reconocimiento de los aspectos políticos del tratado de asociación entre UE-Ucrania, que Yanukóvich se negó a firmar en noviembre de 2013, lo que desató las protestas opositoras.
Hollande dijo también que la puerta de la negociación con el presidente ruso, Vladimir Putin, “está abierta”, aunque reiteró que no se negociará la escisión de Crimea.
