El ex presidente de España, Felipe González, dijo que México debe aspirar a ser más que un “maquilador” y producir tecnologías para abastecer su mercado y alcanzar mayores niveles de competitividad.

De esa manera, expuso, México podría crecer más que otras naciones de América Latina.

En su participación en el “Encuentro Morelos Único”, el ex presidente de España por 14 años, afirmó que México crecerá más si acierta en las reformas estructurales como la educativa, pero visualizó la necesidad de otras adecuaciones constitucionales para un desarrollo con energías fósiles y renovables.

“Uno de los pilares para sacar adelante este país será a través de la educación, la educación y la educación, y luego, la investigación, la tecnología y el desarrollo, de otra forma, no lo va a lograr”, advirtió.

También consideró que el futuro de México está en la agroindustria y para eso debe invertir.

Asimismo, González habló de las reformas adicionales dirigidas hacia la optimización de las variables estratégicas que permitan a México un crecimiento del 7% no menor que Perú.

Ahora lo difícil en el mundo, dijo, es acertar en las reformas y México tiene el mismo reto de insertarse en el mundo para mejorar la educación y la innovación.

“Frente a la globalización, México tiene que saber cómo resolver los desafíos. Tiene muchos ‘ninis’ por ejemplo. Su futuro lo tiene que resolver mediante la definición de oportunidades para los jóvenes, porque los que migran tienen más audacia, no se conforman porque tienen más iniciativa”, explicó.

Acompañado del gobernador de Morelos, Graco Ramírez Garrido, el ex presidente español subrayó que la economía de España está tocando fondo, pero además hay problemas políticos-estructurales, de territorio y una tasa de desempleo altísima.

Además, habló sobre los conflictos que ha enfrentado la democracia, principalmente, en las transiciones de gobierno en cuya etapa nadie está contento bajo la premisa de “hasta que yo gane”.

La democracia, dijo, no garantiza el buen gobierno, lo que garantiza es quitar al gobierno que no nos guste. “A los políticos no nos gusta que nos echen, pero a la larga, la democracia es el mejor de los sistemas, porque nos sirve para darnos cuenta lo que estamos haciendo mal. Y aunque cueste decirlo, en América Latina, la democracia ha fracasado”, sostuvo.

Subrayó que uno de los aspectos que han motivado ese fracaso ha sido la falta de voluntad para dialogar, pues en la democracia se consensua y eso está fallando en muchos sistemas.