Este miércoles la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, viajó este miércoles a la ciudad de Iquique, una de las más afectadas por el terremoto de 8,2 grados de magnitud que sacudió la noche de este martes las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá y Antofagasta, en el norte de Chile.
Con el objetivo de evaluar en el terreno los efectos del sismo, que ocasionó seis muertos y daños aún no cuantificados, Bachelet viajó junto a los ministros de Obras Públicas, Alberto Undurraga; de la Presidencia, Ximena Rincón y de Salud, Helia Molina.
Con Bachelet viajaron también los titulares de Justicia, José Antonio Gómez; de Energía, Máximo Pacheco; de Transportes, Andrés Gómez Lobo y de Vivienda; Paulina Saball.
Según el ministro del Interior, Rodrigo Peñailillo, la sexta víctima es una mujer que falleció a causa de una caída, aunque no ofreció más detalles. Antes se había informado de cinco fallecidos por aplastamientos, caídas o infartos.
La presidenta se reunirá con los comités de emergencia y autoridades locales y se espera que adopte diversas medidas con la finalidad de ayudar a los damnificados, cuyo número aún se desconoce y a la reconstrucción de los daños.
Durante la madrugada, Bachelet decretó zona de catástrofe a las regiones de Arica y Parinacota y de Tarapacá, las más afectadas por el terremoto, con lo cual autoridades militares asumieron el control del orden público en ambas, con el objeto de evitar situaciones de saqueo y “colaborar con las autoridades de la zona en las labores de ayuda, según explicó la mandataria.
El sismo, ocurrido a las 23.46 GMT de este martes, tuvo su epicentro bajo el mar, al suroeste de Iquique y a unos 1.850 kilómetros de Santiago, en la región de Tarapacá.
Unas 900.000 personas fueron evacuadas hacia zonas altas de las ciudades de forma elogiada por Bachelet y anteriormente por el ministro del Interior, Rodrigo Peñailillo.
La orden de evacuación se extendió a las localidades costeras de todo Chile y adicionalmente, las autoridades dispusieron en las mismas la suspensión de clases para este miércoles.
Pasadas las 06.30 horas de hoy (09.30 GMT), el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA) chilena levantó la alarma de tsunami en las últimas seis localidades en que se mantuvo durante toda la noche: Arica, Pisagua, Iquique, Patache, Tocopilla y Mejillones.
El SHOA, no obstante, advirtió que en esos puntos del norte de Chile el nivel medio del mar pueden sufrir variaciones por varias horas más y las personas y las embarcaciones que realicen actividades en el mar podrían verse afectadas por las corrientes.
El terremoto de este martes se produjo después de una intensa actividad sísmica en la zona, limítrofe con Perú y Bolivia, desde el pasado 16 de marzo, ocasionada por el choque entre las placas de Nazca y Sudamericana y fue seguido durante la noche y la madrugada por más de una veintena de réplicas, algunas de hasta 4,9 grados Richter de magnitud.
Diana Comte, sismóloga de la Universidad de Chile, consideró “normal” la seguidilla de réplicas, además de advertir que los expertos aún no pueden determinar si el de anoche fue el gran sismo que se espera en la región desde hace más un siglo.
La actividad de las placas Nazca y Sudamericana ha provocado al menos un terremoto de gran magnitud en cada siglo en la región, el último de ellos en 1877.
Unas 350 reclusas de la cárcel de mujeres de Iquique se fugaron durante el sismo y según la policía, sólo algunas decenas habían sido detenidas o regresaron voluntariamente al penal durante la noche.
Más de una treintena de vuelos desde y hacia las ciudades de Arica, Iquique y Antofagasta fueron cancelados por las autoridades aeronáuticas, que señalaron que la situación se evalúa de forma permanente, para reanudar la actividad lo antes posible.
