SALUD
Dra. Salma Bakhit/Directora de Asuntos Médicos y Oncología de Bayer
Gabriel Gutiérrez
¿Cuál es la incidencia en el mundo del cáncer de próstata y qué rango de edad es el más afectado?
El cáncer de próstata es el segundo tipo más común entre los hombres a nivel mundial, con poco más de un millón de casos nuevos al año y una mortalidad cercana a los 300 mil casos. Si bien la enfermedad resulta más frecuente en los países desarrollados en donde se detecta el 70 por ciento de estos tumores, el diagnóstico en América Latina y el Caribe está en aumento, ocupando hoy el primer lugar con más de 150 mil casos nuevos al año. El cáncer de próstata representa cerca del 30 por ciento del total de tumores malignos en hombres y es responsable por más de 50 mil muertes anuales en América Latina.
Aun cuando el cáncer de próstata se puede presentar en hombres jóvenes, su riesgo incrementa con la edad, siendo mayor después de los 50 años y aún más alto alrededor de los 70 años.
No hay síntomas específicos
¿Cuáles son los síntomas principales?
Por lo general este tipo de cáncer no causa síntomas específicos en su etapa inicial. En caso de presentarse, los síntomas pueden ser problemas al orinar, incluyendo una disminución en la fuerza y el volumen del chorro urinario, así como la necesidad de orinar con más frecuencia, en especial de noche; presencia de sangre en la orina; disfunción eréctil; dolor en los huesos grandes y otras áreas; debilidad o adormecimiento en las piernas o pies u otros problemas.
En muchos casos, la presencia de síntomas puede implicar que la enfermedad se encuentra en etapa avanzada, incluyendo diseminación del tumor hacia los huesos. Cuando esto ocurre, el 80% de los pacientes puede quejarse de dolor incapacitante en los huesos; también puede ser la causa principal de la muerte de un paciente con cáncer de próstata.
Por lo tanto, es muy importante consultar con un médico ante la aparición de cualquiera de estos síntomas, en especial después de los 40 años.
¿Cuáles son los factores de riesgo más comunes?
El factor de riesgo más importante es la edad, pues aunque este cáncer se puede presentar en menores de 50 años, la mayoría de los casos se detectan en hombres mayores de 65 años.
Los antecedentes familiares también son significativos: el riesgo se duplica si un hermano o padre padece o padeció de cáncer de próstata, en especial si esto sucedió en edad temprana.
Por otro lado, ciertos hábitos y condiciones aparecen ligadas a un mayor riesgo de desarrollar esta enfermedad: este es el caso del tabaquismo. Sin que se haya demostrado científicamente, se ha sugerido también una relación con el tipo de alimentación, como el elevado consumo de carnes rojas, calcio o productos lácteos ricos en grasa. La obesidad, por su parte, ha sido asociada con el desarrollo de tumores más agresivos, y por tanto con una mayor probabilidad de muerte, aunque aquí tampoco la evidencia es definitiva.
Pros y contras del antígeno prostático
¿De qué manera influye la genética?
Al igual que con otros tumores como el de seno y ovario, algunas mutaciones hereditarias de ciertos genes aumentan el riesgo de padecer cáncer de próstata. Por ello es importante el uso de pruebas que identifiquen los riesgos genéticos asociados a esta enfermedad.
¿Cuáles son los pros y contras de la prueba del antígeno prostático?
Los estudios realizados a la fecha no son concluyentes respecto al beneficio de someterse rutinariamente al antígeno prostático y al examen recto-digital, ya que aún no es claro si la detección temprana con estas pruebas cambia el curso clínico de la enfermedad. Esto se debe a que el diagnóstico puede en ocasiones derivar en tratamientos innecesarios, con los potenciales riesgos y eventos adversos que conllevan la prostatectomía y la radioterapia, como la disfunción eréctil y la incontinencia urinaria.
Por otro lado, en algunos países se puede ver una relación entre el incremento en la detección de cáncer de próstata y la disminución de la mortalidad por esta enfermedad, aun cuando las tendencias no son uniformes en todas las regiones del mundo. Diversas asociaciones científicas, como la Sociedad Americana Contra el Cáncer, recomiendan que los hombres inicien un diálogo con su médico a partir de los 45 años, para evaluar potenciales riesgos y beneficios, y tomar una decisión fundada sobre si deben o no hacerse las pruebas de detección temprana para el cáncer de próstata.
Una vez detectado, ¿qué opciones tiene el paciente?
Una vez que se detecta este cáncer y dependiendo del estado del tumor y el grado de avance según la biopsia, se determina el tratamiento a seguir. En general las opciones incluyen cirugía, radioterapia y hormonoterapia.
Muchos pacientes llegan al momento de diagnóstico en estados avanzados o cuando la enfermedad se ha hecho resistente a la terapia quirúrgica y/u hormonoterapia. En estos casos la enfermedad se denomina “resistente a la castración” pudiendo también presentar diseminación a los huesos.
Incluso en estos casos más avanzados se han logrado grandes avances en los últimos años en términos de tratamiento sistémico, con compuestos como el radio 223 que contribuyen a prolongar la vida de los pacientes preservando su calidad de vida.
El radio 223 es el primer medicamento que emite radiaciones del tipo alfa autorizado ya para la venta en Estados Unidos y en algunos países de Europa, que ha demostrado mejorar la supervivencia global y retrasar la primera complicación ósea sintomática en comparación con un placebo.
