Los tuits claman a los cielos legislativos

Carlos E. Urdiales Villaseñor

El México de los ingeniosos hashtags y aguerridos trending topics cree estar de fiesta. Los revolucionarios de Starbucks hacen de las redes sociales el escenario imaginario en donde los oligarcas políticos y económicos sucumben ante su ofensiva digital.

Mientras, en el Congreso se libran batallas que ocupan la construcción de leyes secundarias para dirimir pugnas partidistas, corderistas contra maderistas y chuchos contra morenos van por lo bajo y reclaman, no la presunta censura amenazante sobre internet, van por el camino más racional, acusan faltas al proceso legislativo. Nada más pero nada menos.

#EPNvsinternet abandera la causa que acusa pretender censurar, coartar las libertades de los mexicanos que disfrutan de la tecnología en la aldea global. Marchan poquito y sólo en el D.F. (bondades de la tecnología) y suman tuits a voces que claman a los cielos legislativos para que nada empañe sus libertades imaginadas. Ni el combate al secuestro, ni a las redes de trata, ni temas de seguridad nacional debe servir de pretexto para que el cerco informativo asome cabeza en su mundo de verdades absolutas.

En su idea señalan los intereses de empresarios, los mismos que habrían sido mal pagados con una reforma en telecomunicaciones que acotó su alcance y abre las puertas a nuevos actores, a más oferta y mayor competencia, o al grupo político en el poder, que ya no sería priista exclusivamente, como los autores intelectuales.

La demagogia no es exclusiva de políticos, hacer campaña en redes sociales amerita un poco de esto y aquello para generar nuevas formas de vida laboral, la de activista virtual o revolucionario de Starbucks, que desde un sillón con un mocha blanco frappuccino light en la mano y un iPhone en la otra, defienden el país.

En el mundo real, el desempleo llega al 4.8%, las ventas al menudeo disminuyen 1.7% durante febrero, el aguacate reemplaza al limón como el producto inflado del mes, la economía no despega, Acapulco paga (sin agua) las consecuencias de otras luchas sociales que tumbaron el proyecto de La Parota, la CFE anuncia que entra en el negocio del gas, se difunde un video que confirmaría la existencia de un narcoestado en Michoacán, y todo esto ocurre frente al activismo virtual que navega en la nube.

De repente, mientras Lozano es señalado como gandalla y el PRD de velar intereses particulares, el PRI en el senado con Emilio Gamboa al frente, acompañado del secretario de Comunicaciones y Transportes, aplica magistralmente el fundamento del judo, el arte marcial que utiliza el embate del oponente en su beneficio; anuncia que su partido velará por todo aquello que angustia a los revolucionarios de Starbucks, paren de sufrir. Cálculo político y sabia virtud de conocer el tiempo.

Pregunto: ¿es suficiente darle like y RT a un hashtag hasta convertirlo en trending topic, para mover a México?

@CarlosUrdiales