la cultura hoy, mañana y siempre cuarto año. núm. 92

 

Cuando se anunció en noviembre que se le había otorgado el Premio Cervantes a Elena Poniatowska publicamos un extenso ensayo a comentar su obra y ahora que recibió esta distinción de los reyes de España decidimos dedicar La cultura hoy, mañana y siempre, suplemento en línea de la revista Siempre! a diversos aspectos de su literatura. Una primera nota, se refiere a La noche de Tlatelolco, la crónica que la propia Elena eligió para depositar en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes, donde le correspondió la caja 1515 que deberá abrirse el 21 de abril de 2121. A una primera edición de este libro acompaña una pulsera de metal que usó su padre cuando combatió durante la Segunda Guerra Mundial. La donación se hizo a nombre de Elena y sus hermanos, Kitzia y Jan, quien murió hace años.

En el comentario se sostiene que la crónica es polifónica y se le equipara ya con un mural, ya con un coro griego. Se hace referencia a El tren pasa primero, obra que se relaciona con el 68, porque en su protagonista Trinidad Pineda Chiñas se trasluce el líder Demetrio Vallejo. En sus Minicomentarios, Sara Rosalía analiza al discurso de la escritora al recibir el Premio Cervantes, discurso iconoclasta, (que se dice fue asesorado por sus cuatachas Marta Lamas y Raquel Serur) en el quese mencionan la guerra civil española, los neozapatistas, la lucha por los desaparecidos, las muertas de Juárez y en general, las causas en las que Elena ha estado comprometida.

Un ensayo más se refiere a cuatro novelas: Tinísima, Leonora y Querido Diego, te abraza Quiela. Una novela completa el cuarteto: La flor de lis, que se conjetura es un relato aubiográfico. En una nota que cierra nuestro suplemento, se coloca la obra de Poniatowska en las corrientes actuales: los géneros híbridos que reúnen realidad y ficción, las obras que se arriman más a la lengua hablada que a la descripción y con la peculiaridad que, como José Revueltas, toma a comunistas como personajes de su literatura.