Con la renovación de los delegados de la Secretaría de Educación Pública (SEP), este sexenio se integró una red de operadores políticos expertos en la promoción del voto en 19 estados, a los que se suma la experiencia electoral y legislativa de 12 secretarios de educación, todos ellos afiliados al Partido Revolucionario Institucional (PRI).

Se trata de 31 funcionarios del sistema educativo con presencia en 26 estados de la República que militan en el tricolor o han desarrollado su trayectoria en la administración pública de gobiernos priístas.

Entre los secretarios y delegados están 15 políticos que ocuparon una curul como diputados federales en diversos momentos.

Seis de ellos -incluido el titular de la SEP, Emilio Chuayffet Chemor- son parte de la 59 legislatura que se confrontó -durante casi cinco meses- por la propuesta de la entonces secretaria general del PRI, Elba Esther Gordillo, de gravar alimentos y medicinas.

Con el cambio de administración federal se reconfiguró no sólo el origen político de los delegados que antes fueron en su mayoría panistas, también se redujo el número de secretarios de educación estatales vinculados a la dirigencia del SNTE.

Durante el sexenio de Felipe Calderón había 21 secretarios de Educación cercanos al grupo político de La Maestra; sin embargo, hoy sólo en nueve estados prevalece esa condición. Aunque el sindicato influyó o palomeó otras cinco entidades más en el proceso de designación del titular del ramo.

También están tres delegados de la SEP provenientes del sindicato magisterial, entre ellos el de Zacatecas, Martín Carrillo Guzmán, ex contralor general del SNTE en 2003, y asesor de Elba Esther cuando ésta presidió la CNOP.

Al hacer una revisión a la trayectoria política de 64 funcionarios con representación estatal y federal -que tienen a su cargo la administración de un sistema que recibe 592 mil millones de pesos como presupuesto al año y brinda servicio a 35 millones de mexicanos-, se encontró que la mitad construyó su trayectoria política en el PRI.

Destaca Joel Guerrero Juárez, secretario de Educación en Hidalgo, a quien se atribuye la operación electoral para recuperar la gubernatura de Zacatecas para el tricolor, con Miguel Alonso Reyes.

Del total, 16 llegaron a ocupar una curul en la Cámara de Diputados; nueve más lograron un escaño en los Congresos locales.

El activismo público de los secretarios tiene variantes. En Tabasco el secretario Rodolfo Lara coordinó en el último proceso electoral presidencial al Movimiento de Regeneración Nacional.
Lara Lagunas fue maestro de historia del ex candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador, cuando éste cursaba la secundaria.

El 14 de octubre de 2007, el ahora secretario de Veracruz, Adolfo Mota, formó parte del grupo de manifestantes que derribaron la estatua del entonces presidente Vicente Fox, colocada por simpatizantes del guanajuatense en el municipio de Boca del Río.

Pero con vínculos en la academia se podría considerar sólo a 13 funcionarios quienes llegaron a ser rectores o directores de instituciones de educación superior.

En este sexenio Puebla se convirtió el escenario donde se colocaron algunas de las piezas legislativas del priísmo que se confrontó en 2003 por la propuesta de gravar con IVA alimentos y medicinas.

Los hombres de la llamada “burbuja” de Gordillo Morales en la Cámara de Diputados de aquel año, se desempeñan ahora como gobernador de Puebla (Rafael Moreno Valle), secretario de gobierno (Luis Maldonado) y secretario de Educación (Jorge Cruz Bermúdez).

Mientras que Chuayffet, quien relevó en aquel momento en la coordinación de la bancada tricolor a Elba Esther, designó hace un año a José Alarcón como delegado de la SEP en esa entidad.

Amigo de Chuayffet desde que había sido delegado del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, cuando el primero gobernaba el Estado de México, Alarcón se sumó a la petición para destituir a la lideresa en la Cámara Baja para impedir la reforma fiscal del entonces presidente Vicente Fox.

La lista de quienes participaron en esa legislatura, al lado de Chuayffet, la complementan el delegado de la SEP en Baja California, Raúl Pompa Victoria, y el secretario de Educación en Sinaloa, Francisco Cuauhtémoc Frías Castro.

Quien también estuvo entre la burbuja de la diputada y entonces secretaria general del PRI Gordillo Morales es el delegado de Zacatecas, Martín Carrillo Guzmán.

Entre los nueve secretarios de Educación relacionados con el SNTE, se encuentran los titulares de Aguascalientes, Baja California, Baja California Sur, Colima, Chiapas, Jalisco y Zacatecas; mientras que en el caso del DF, el administrador Federal de Servicios Educativos, Luis Ignacio Sánchez, ha sido también colaborador del grupo político de Elba Esther Gordillo.

Además, Ricardo Aguilar Gordillo, secretario de Educación en Chiapas, y el delegado René Madariaga Caballero, cuentan entre sus cargos haber pertenecido primero a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y luego haber tenido puestos directivos en el SNTE. Además de que a Aguilar Gordillo se le han atribuido nexos familiares con Elba Esther, originaria de ese estado. Aunque él siempre lo ha negado.

Entre los delegados federales designados desde la SEP, este sexenio el PAN sólo conservó cuatro posiciones: Baja California Sur, Guanajuato, Hidalgo y SLP.

Sobre la trayectoria priísta de los responsables de la educación, se encontró que el delegado en Baja California, Raúl Pompa, ha sido coordinador estatal de la estructura electoral.

Su homólogo en Colima, Ulises Cortés, fue directivo del PRI en Chiapas; además de secretario de organización del tricolor estatal.

Lo mismo ocurre con el secretario de Educación en Chihuahua, Pablo Espinoza, quien es reconocido como “experto en ingeniería electoral”, luego de estar al frente de la secretaría de acción electoral de su estado y fungir como secretario de elecciones nacionales para el PRI.

En Durango, el secretario Héctor Vela fue secretario técnico del consejo político y presidente de la Fundación Colosio.

La experiencia electoral de Joel Guerrero Juárez, actual secretario en Hidalgo, data de la década de los años 80. En 1992 se desempeñó como coordinador de campaña del PRI en aquella entidad; más tarde fue delegado de ese partido en Sinaloa y delegado de la Confederación Nacional Campesina en Quintana Roo.

Enrique Martini, delegado de la SEP en Michoacán, cuenta en su trayectoria con denuncias de venta de candidaturas y de retener recursos durante una campaña que coordinaba en Baja California. Ha sido presidente municipal en Taxco, Guerrero, en donde inició la amistad que aún prevalece con la familia del ex secretario general del PRI, José Francisco Ruiz Massieu.

El delegado michoacano fue el operador de la campaña a la gubernatura por Guerrero, del priísta Zeferino Torreblanca.

José Alarcón, delegado en Puebla, cuenta con el más amplio curriculum en materia electoral, incluso es autor de seis libros sobre política, poder y elecciones. Ha sido representante del PRI en el Instituto Estatal Electoral de esa entidad, miembro del Consejo Político Nacional del tricolor y secretario general de Acción Electoral.

También destaca la trayectoria del secretario de Educación en el estado de Sinaloa, Francisco Frías, quien presidió la Fundación Cambio XXI, presidió la Fundación Colosio y fue consejero nacional del PRI.

Además de secretario en Veracruz, Adolfo Mota, fue presidente estatal durante la gubernatura de Fidel Herrera, consejero nacional de ese partido, dirigente del Frente Juvenil Revolucionarios y secretario adjunto de Beatriz Paredes cuando era presidenta nacional del tricolor.

Por su parte el representante de la SEP en Yucatán, Wilbert Hi Góngora, además de subdelegado o delegado del priismo en Guanajuato, Nayarit, Quintana Roo y Colima, ha sido secretario general por el tricolor en Yucatán. Es también uno de los políticos más cercanos a los ex gobernadores Víctor Cervera Pacheco, Víctor Manzanilla Schaffer e Ivonne Ortega.