Sí en un minuto quieres que el señor de la basura se lleve a tu chico y al siguiente lo único que puedes pensar es en arrancarle la ropa, es una situación completamente normal durante tu embarazo.
Verás, al aumentar los niveles de estrógeno y progesterona en tu cuerpo, se provoca un cambio que aumenta el libido. En particular los estrógenos, encargados de aumentar el flujo sanguíneo al útero (y a toda la pelvis), también incrementa la lubricación vaginal y la sensibilidad de tus senos y pezones. En otras palabras: una receta perfecta para el mood sexy.
Recuerda que mientras tu embarazo progrese de manera normal, puedes tener sexo con la frecuencia que desees. No olvides que es común que algunas mujeres experimenten sangrado leve durante el coito, especialmente en el primer trimestre.
Esto es causado por la inflación de los capilares en el cérvix, los cuales pueden romperse (irritarse) durante el sexo. Si algo así te pasa, no olvides comentárselo a tu ginecólogo.
¿Entonces qué posiciones se recomiendan para las mujeres embarazadas? El típico misionero puede que ya no sea una posición cómoda para ti y tu pareja, así que podrían intentar las siguientes:
- Cucharita: Acostados de lado, él detrás de ti.
- Tú arriba: No hay presión en tu estómago y tienes control de la velocidad y la profundidad de la penetración.
- A la orilla de la cama: Acostada sobre tu espalda con tus rodillas dobladas y tus pies en la orilla de la cama. Él está parado frente a ti. Es una versión más sexy del misionero.
No olvides que todas las dudas que tengas respecto al tema las debes de platicar con tu pareja, la comunicación es básica en un relación sexual saludable.
