Este lunes el Papa Francisco criticó a los matrimonios que prefieren no tener hijos, a los cuales la “cultura del bienestar” -que se ha propagado en los últimos 10 años- los ha convencido que es mejor tener gatos y perros.

Indicó, “¡es mejor no tener hijos! ¡Es mejor! Así tú puedes ir de vacaciones a conocer el mundo, puedes tener una casa en el campo, tú estás tranquilo’… Pero quizá sea mejor – más cómodo – tener un perrito, dos gatos, y el amor va a los dos gatos y al perrito”.

Durante su misa privada matutina, la cual presidió en la capilla de la residencia vaticana de Santa Marta y en la cual participaron unas 15 parejas con 25, 50 y hasta 60 años de casados.

Reflexionó sobre los tres pilares que, desde el punto de vista de la fe, deben sostener el amor de los esposos: la fidelidad, la perseverancia y la fecundidad.

Estableció que la perseverancia en el amor debe darse en los momentos bellos y en los momentos difíciles, cuando hay problemas con los hijos o problemas económicos.

Precisó que el verdadero amor persevera, va adelante, tratando siempre de resolver las cosas para salvar a la familia. De esa manera el hombre y la mujer se levantan cada mañana y llevan adelante la familia.

“Hay parejas que miran a Jesús y toman fuerza de la fecundidad que él tiene en su Iglesia. Mientras, al contrario hay cosas que a Jesús no le gustan, o sea los matrimonios estériles por elección” , ponderó.