Este domingo, el Ejército iraquí informó que ha erradicado a 279 terroristas en las últimas 24 horas en ataques a las provincias de Saladino (al norte de Bagdad), Diyala (este) y Nínive (norte), en las que incendiaron catorce vehículos cargados con armas y con rebeldes.
El portavoz de las Fuerzas Armadas, Qasem Ataa, advirtió que sus tropas seguirán lanzando ataques con respaldo aéreo contra los insurgentes suníes liderados por el Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL), luego de que la aviación también destruyó el supuesto escondite donde se encontraba la jefatura del grupo extremista, en la base Al Qayada; aseguró, además, que la situación en Bagdad está “totalmente controlada” y que están llevando a cabo operaciones militares preventivas.
Los actividades anteriores surgieron ante la amenaza de la ofensiva insurgente de dividir aIrak, cuando miembros del EIIL se lanzaron este fin de semana contra el pueblo de Tal Afar, 60 kilómetros al oeste de Mosul y cerca de la frontera con Siria, en donde se enfrentaron con fuerzas de seguridad.
Los combatientes del EIIL y otros grupos armados suníes han irrumpido en varios pueblos en su ruta hacia Bagdad —luego de ocupar Mosul hace casi una semana— una ofensiva que sólo se frenó a medida que se acercaba a la capital mayoritariamente chií.
El sábado, fuerzas de seguridad de Maliki y milicias aliadas recuperaron parte del territorio, aliviando parte de la presión sobre el Gobierno chií, funcionarios dijeron que estaban retomando la iniciativa; Maliki ha prometido eliminar a los insurgentes.
Miles de iraquíes, la mayoría de ellos chiíes, se han acercado a los centros de reclutamiento para sumarse a la lucha contra los extremistas y recuperar el control de los pueblos de Irak; el Ejército ya había convocado a voluntarios.
Por su parte, Estados Unidos ha enviado esta mañana a Bagdad el buque de asalto anfibio Mesa Verde y al menos 550 soldados del cuerpo de Infantería de Marina para reforzar el destacamento de protección de la Embajada estadounidense en la capital iraquí.
La semana pasada llegó al Golfo Pérsico, el portaaviones George H.W. acompañado por el destructor Truxtun y el crucero Philippine Sea, ambos equipados con misiles Tomahawk, guiados a distancia, con alcance al territorio iraquí.
El portavoz del Pentágono, John Kirby, informó que su presencia en el Golfo Pérsico da al presidente de Estados Unidos opciones adicionales para proteger a los ciudadanos e intereses estadounidenses en Irak, si decide usarlas.
EIIL ha publicado en su cibersitio fotografías de combatientes que ejecutan a decenas de soldados iraquíes capturados. Las imágenes muestran a combatientes enmascarados que suben a prisioneros a camionetas y después los obligan a que se tiendan boca abajo en una zanja poco profunda con las manos atadas atrás de la espalda.
El pie de foto indica que las ejecuciones son en venganza de la muerte de un comandante del grupo islamista, Abdul-Rahman al-Beilawy, de la que informaron el gobierno y el grupo armado.
