El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, instó este viernes al Consejo de Seguridad a declarar un embargo de armas en Siria, como parte de un plan de seis puntos para que la comunidad internacional tenga un mapa de la ruta que debería seguirse a futuro con el fin de terminar con la guerra en Siria, y calificó de irresponsables a las fuerzas extranjeras que siguen proveyendo armamento al gobierno o a rebeldes de ese país.

Ban Ki-moon afirmó que es esencial detener el flujo de armas a Siria porque la solución al conflicto en ese país no es militar, sino de orden político. Por lo que también hizo un llamado a los países vecinos para que prohíban que sus fronteras y espacio aéreo sean usados para transportar y contrabandear armas a Siria, conflicto que ha causado desde marzo de 2011 la muerte de al menos 150 mil personas.

El titular de la ONU reconoció que el embargo de armas podría perpetuar un desequilibrio ya existente entre las fuerzas del gobierno y los rebeldes, debido al arsenal en poder del ejército sirio, pero insistió que la única salida real a la guerra civil es la negociación.

“La guerra sectaria es un desastre para todos. Genera un círculo vicioso de polarización y terrorismo. Es crucial para los líderes de la región, políticos y religiosos, llamar a la calma y evitar un contagio adicional”, enfatizó.

Informó que anunciará en los próximos días a su representante especial para Siria, en sustitución de Lakhdar Brahimi, quien en mayo pasado presentó su renuncia al cargo.