Autoridades chinas en la conflictiva región de Xinjiang, en el extremo occidental del gigante asiático, detuvieron a 380 personas y desactivaron 32 células terroristas en una ofensiva contra grupos separatistas.
Indicaron funcionarios de la región de Xinjiang que las fuerzas de seguridad también incautaron varios cientos de artefactos explosivos, unas cuantas toneladas de material explosivo, computadoras y libros sobre el terrorismo y el extremismo religioso.
Los tribunales sentenciaron a 315 personas en el primer mes de campaña antiterrorista en la región autónoma uígur de Xinjiang, en el noroeste del país, reportó la agencia estatal de noticias Xinhua.
Los departamentos de seguridad pública incautaron 264 dispositivos explosivos, 3.15 toneladas de material explosivo y 357 cuchillos, precisó Wang Qianrong, subjefe del departamento regional de seguridad pública, en una rueda de prensa.
Además, se confiscaron ordenadores y libros sobre terrorismo y extremismo religioso durante las redadas realizadas en 21 lugares de culto y campamentos de entrenamiento ilegales, agregó Wang.
La campaña dio comienzo tras la explosión ocurrida el 22 de mayo en un mercado de la capital regional de Urumqi que dejó 39 muertos.
Los tribunales de la región autónoma sentenciaron a 315 personas implicadas en 120 casos de ataques terroristas, extremismo religioso, fabricación de armas de fuego y explosivos, difusión de propaganda terrorista y cruce ilegal de fronteras internacionales.
Wang señaló que los ciudadanos de todos los grupos étnicos de Xinjaing están sumándose a los esfuerzos del gobierno y la policía para luchar contra el terrorismo.
Los agentes policiales han recibido más de 400 denuncias que han conducido a la identificación de 12 grupos de terroristas y extremistas y a la captura de más de 80 sospechosos.
