Con su mayoría en el Congreso de los Diputados y el apoyo de dos pequeñas formaciones, el Partido Popular (PP) aprobó ayer dar protección jurídica a Juan Carlos de Borbón, el rey honorífico, quien perdió la inviolabilidad tras su abdicación, por lo que para evitar los largos meses de procedimiento necesarios a la presentación y aprobación de una ley específica, el partido introdujo dos enmiendas de último minuto a un proyecto de reforma del poder judicial.
El Congreso informó en un comunicado que la ley, “con 184 votos a favor, 32 en contra y 109 abstenciones, pasa a continuar su tramitación en el Senado”, sin precisar la fecha de votación en la Cámara alta; de pasar al Senado, Juan Carlos de Borbón sólo podrá ser juzgado por el Tribunal Supremo en caso de ser imputado por algún delito civil o penal, en lugar de por las cortes ordinarias, un privilegio similar al de otros altos cargos del Estado. Juan Carlos tiene dos demandas por paternidad, pero fueron desestimadas debido a la inmunidad que tenía como monarca, una de ellas está bajo un proceso de apelación.
La izquierda parlamentaria criticó los privilegios que supone la figura del fuero para un ciudadano que ya no ocupa ningún cargo oficial. También el grupo político UPyD mostró su oposición: “la ley no puede ser un traje a la medida para cada ocasión y para cada persona”, señaló la diputada Irene Lozano.
Según la Constitución española, todos los actos realizados por el rey o la reina quedan amparados por la inviolabilidad y están exentos de responsabilidad, pero no había prevista ninguna ley para después de la abdicación de un monarca.
El miércoles pasado, una corte española anunció los procesamientos en contra de la infanta Cristina de Borbón, hermana del rey Felipe VI, y de su esposo Inaki Urdangarin por acusaciones de fraude fiscal y de lavado de dinero en el caso Nóos, de manera que el fiscal Anticorrupción Pedro Horrach presentó ayer en los Juzgados de Palma de Mallorca un recurso de apelación contra la imputación de Cristina; un escrito de 63 folios, en el que argumenta que no existen indicios contra la hermana del ahora rey Felipe VI.
La imagen del actual monarca Felipe de Borbón es mucho más positiva, aunque las encuestas muestran que entre los españoles existe desconfianza hacia la elite, en momentos en que el país sufre los efectos de una crisis económica.
