Familiares y amigos de las once mineros que permanecen atrapados bajo tierra, en una mina artesanal de terreno inestable al sur de Honduras -en el municipio de El Corpus, en los límites con Nicaragua- fueron alarmados con la falsa noticia de que ocho habían sido rescatados con vida, dada a conocer a la prensa por el director de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco), Moisés Alvarado.
Más tarde, fue el mismo funcionario quien pidió disculpas por la falsa información, la que atribuyó, sin más detalles, a datos que proporcionaba el Cuerpo de Bomberos; Alvarado había dado la información minutos después de la llegada al lugar del presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, acompañado del titular del Parlamento, Mauricio Oliva.
“Admitimos, tuvimos una premura al confiar en datos que nos daba el Cuerpo de Bomberos. Pedimos disculpas”, dijo Alvarado.
El presidente Hernández, quien al llegar insistió que lo más importante es rescatar a las once personas atrapadas en el interior de la mina, también lamentó después, a través de Twitter, que la información de Alvarado fuera falsa.
“Lamento la falsa noticia y pido disculpas, la falta de comunicación en la zona hizo que los cuerpos de socorro nos dieran falsa información. La esperanza no la podemos perder, los invito a pedirle a Dios por estos compatriotas. Lamento nuevamente la mala información”, dijo el presidente hondureño.
La falsa versión oficial deja más abierta la posibilidad de que las autoridades de Honduras, por instrucciones de Hernández, soliciten ayuda a Chile, Guatemala o México, como ya había informado Alvarado.
Uno de los mineros tiene 17 años. Su madre expresó que en caso de ser rescatado con vida, le pedirá que busque otro tipo de trabajo que no sea de riesgo.
Los tres que estarían cerca de la boca de la mina han sido identificados como Wilmer Ramírez, Byron Maradiaga y Brayan Escalante, mientras que los ocho restantes son Emilio Muñoz, Dino Anduray, Santos López, Adonis Zepeda, Olvin Muñoz, Geovanny Muñoz, Oscar Funes y Nehemías Méndez.
