Afirmando que sus revelaciones de una vigilancia masiva habían sido de interés público, la máxima responsable de derechos humanos de la ONU sugirió el miércoles que Estados Unidos debería abandonar sus esfuerzos para juzgar a Edward Snowden.

Por su parte la comisaria para los derechos humanos de la ONU, Navi Pillay, atribuyó a Snowden, ex analista de la Agencia Nacional de Seguridad de Estados Unidos, haber abierto un debate sobre la restricción de los poderes estatales para vigilar a los ciudadanos online y para almacenar sus datos.

Estados Unidos ha presentado cargos de espionaje contra Snowden, acusándolo del robo de propiedad del Gobierno, de comunicación no autorizada de información sobre la defensa nacional y de la deliberada difusión de datos de inteligencia a personas no autorizadas.

Pillay no quiso pronunciarse sobre si el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, debería perdonar a Snowden, afirmando que aún no había sido condenado.

Pillay hizo estas declaraciones tras emitir un informe sobre vigilancia gubernamental, “El derecho a la privacidad en la era digital”, que dice que los gobiernos deben aceptar chequeos más estrictos sobre sus poderes de vigilancia y que las compañías deben resistirse más a las demandas de datos.

Las revelaciones sobre la vigilancia masiva de Estados Unidos, basadas en los documentos filtrados por Snowden, generaron malestar en aliados de Estados Unidos como Alemania, Brasil y México. El ex contratista ha buscado asilo en Rusia.

Los documentos filtrados mostraron programas masivos dirigidos por la NSA que reunieron información sobre correos electrónicos, llamadas telefónicas y el uso de internet por parte de cientos de millones de estadounidenses.