Este miércoles, en California, el juez federal Cormac J. Carney declaró inconstitucional la pena de muerte, al considerarla un castigo cruel e inusual derivado del disfuncional sistema de justicia penal en este estado.

En su fallo, el juez determinó que la prolongada espera que enfrenta la mayoría de los condenados a muerte en California, que en algunos casos llega hasta los 20 años, pone en duda la legitimidad del castigo.

Carney recordó que de los más de 900 reos condenados a muerte en California desde 1978, apenas 13 han sido ejecutados, otros 94 fallecieron a causa de enfermedades durante su encierro, y 39 han visto conmutadas sus penas por cadena perpetua.

40 por ciento de los condenados ha estado en la antesala de la muerte durante 19 años, entre ellos Ernest Dewayne Jones, cuya defensa presentó una petición para que se revocara la condena, debido a la prolongada espera, señaló, quien fue condenado a la pena capital en 1995, tras ser declarado culpable de la violación y asesinato de Julia Miller, madre de la mujer que era entonces su novia; Carney revocó la condena contra Jones por prisión de por vida.

“Para el resto [de los condenados], la disfuncional administración del sistema de pena de muerte en California resulta y continuará resultando en un periodo impredecible y desordenado de retrasos que precederá su ejecución”, apuntó en su fallo.