Desde ayer, Israel amplió su ofensiva terrestre contra la Franja de Gaza, “Margen Protecto”, tras diez días de bombardeos -en la que han muerto al menos 241 palestinos, la mayoría civiles y entre ellos varios niños-, para poner fin al disparo de cohetes disparados por el movimiento islamista Hamas.
A pesar del llamado de Estados Unidos a Israel para que cese sus ataques y evitar bajas civiles, la operación inició; la oficina del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, informó que el gobernante dio instrucciones al ejército para ir tras Hamas después de que el grupo extremista rechazó una tregua propuesta por Egipto, además de que trataron de infiltrarse hacia Israel a través de un túnel desde Gaza.
Un intenso bombardeo aéreo, marítimo y terrestre a la Franja de Gaza y de tiros de tanques concentrados en la frontera acompañó el anuncio; el portavoz de Hamas, Fawri Barhum, en un comunicado, por su parte, prometió que Israel pagará “un alto precio” por haber entrado en Gaza y que Hamas está listo para el enfrentamiento”, “El inicio de la ofensiva terrestre israelí en Gaza es un paso peligroso, cuyas consecuencias no se han calculado”.
Un cohete disparado desde Gaza cayó en un terreno baldío cerca de la ciudad israelí de Ashkelon, tras concluir las cinco horas de tregua humanitaria negociadas por la ONU, por lo que la aviación israelí bombardeó el territorio palestino, matando a tres niños en Gaza, informaron los servicios de emergencia locales, que también reportaron un muerto más en otro ataque.
Un comunicado militar israelí indicó que la invasión busca garantizar que los residentes israelíes puedan vivir en seguridad, sin estar bajo el terror continuo, así como dar un golpe significativo a la estructura terrorista de Hamas, y que “La operación, limitada a algunos sectores de Gaza, involucrará a cuerpos de infantería, de artillería y de inteligencia, con apoyo de la aeronáutica y la marina”, y con el inicio de la operación terrestre, aprobó la movilización de otros 18 mil reservistas más a los 40 mil que ya había ordenado movilizar.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, lamentó los imparables ataques e instó a Israel a “hacer mucho más” para proteger a los civiles palestinos. Mientras que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, durante una declaración en la Casa Blanca, defendió “el derecho de Israel a defenderse. Ninguna nación debería aceptar que disparen cohetes dentro de sus fronteras ni que terroristas entren por túneles en su territorio”.
Pidió a su aliado “actuar de forma que minimice las victimas civiles en la Franja de Gaza e indicó que al conversar con el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, le ofreció la posibilidad de enviar a su territorio a su secretario de Estado, John Kerry, para avanzar hacía un alto el fuego.
