El avance de la tecnología puede ser perjudicial para algunos, y es que los nuevos dispositivos como los smartphone y los blackberry podrían ocasionar el aumento de la dependencia a Internet y a los videojuegos, ya que puede establecerse una relación inversa entre la adicción al móvil y la ludopatía.
La “nomofobia”, es un miedo irracional a no llevar con uno el teléfono móvil, y es un síntoma del abuso de este dispositivo.
Un trastorno cada vez más frecuente, que según algunos estudios afecta a la mitad de los usuarios de móviles, aunque un trabajo de la Universidad de Granada cifra en el 8% los estudiantes que presentan este síntoma.
Francisca López Torrecillas, directora del Departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológico de la Universidad de Granada, asegura que no se puede establecer un diagnóstico de adicción sólo por la presencia de nomofobia, ya que “también pueden estar causado una dificultad para controlar los impulsos. Son patologías que están surgiendo, por tanto es muy precipitado establecer conclusiones”.
El equipo de López Torrecillas estudia la adicción al móvil entre los universitarios. Para ello ha analizado los comportamientos de más de un millar de estudiantes, y una de las primeras impresiones es que “la nomofobia es un síntoma más de la adicción a Internet y hay otras señales importantes que debemos considerar como es utilizar el móvil más de cuatro horas al día”.
Además, los adictos presentan las características de personalidad vulnerable: baja autoestima, problemas de relaciones sociales o dificultad para resolver los problemas diarios. “Con todas estas premisas, podríamos sospechar que existe un problema de adicción al móvil. Pero todavía es prematuro extraer conclusiones definitivas”, insiste López Torrecillas.
La adicción al móvil se podría comparar con la ludopatía en el sentido de que ambas son trastornos por abuso de conductas, no de sustancias como sucede en las drogadicciones. Sin embargo, el perfil de los afectados varía, puesto que “mientras que el ludópata suele ser un varón, mayor de 40 años y con problemas de alcohol, la adicción al móvil es más frecuente en jóvenes y que no consumen otras drogas. Pensamos que existe una relación inversa entre ambas adicciones”.
El problema por abuso al móvil tiene tratamiento, con puntos en común con el de la ludopatía, pero teniendo en cuenta las diferentes características, como son la edad y las adicciones químicas asociadas.
Además, la aparición de los nuevos dispositivos móviles llevan a temer que el trastorno se acompañe también de adicción a Internet y otros videojuegos.
“Como en otras profesiones, los móviles son un instrumento de trabajo habitual y tienen ventajas evidentes. Pero cuando se tiene un ataque de pánico, por olvidar el móvil, el problema ya es diferente y hay que solicitar ayuda profesional para solucionarlo a tiempo.
