Paulina Guraieb, conquisto el pasado 29 de junio por primera vez México, la medalla de bronce USA International Ballet Competition, en las llamadas “olimpiadas del ballet”, realizadas cada cuatro años en Jackson, Mississipi, la mexicana logró imponerse ante miles de participantes, tras el logro llegaron invitaciones para participar en el Royal Winnipeg Ballet, de Canadá y para estar dos semanas probándose en el English National Ballet de Londres.
Paulina antes había ganado también la medalla de oro del Grand Prix del XII Concurso Internacional para estudiantes de Ballet, celebrado en Cuba, de dicha participación la bailarina fue invitada a participar en una presentación de ballet en la Ciudad Universitaria del DF y su maestra en Córdoba Veracruz, Martha Sahagún de Perdomo, quiso aprovechar para llevarla a ensayar un día en la CND; “Laura Morelos la directora me vio y dijo que estaba muy interesada en mi trabajo, quele encantaría que formará parte de la compañía por una temporada”, recuerda.
Tras analizarlo con sus padres, la bailarina se decidió por México, “antes de decidirse por la compañía, tomamos en cuenta todas las posibilidades, lo que más podía, tomamos en cuenta todas las posibilidades, lo que más podías beneficiarme en mi carrera, todavía estoy muy chica, no cumplo ni los 18 años y a mis papás les encantó la idea, porque estoy más cerca de mi casa, me pueden ver más seguido y no hay como vivir en tu país; además tener la oportunidad de bailar en Bellas Artes y no aprovecharlo es una tontería.
Guraieb empezó sus primeros pasos en el ballet como un hobby, a los cuatro años. “Mi mamá me metió a clases, pero como hobby para hacer algo en la tarde, ya más tarde cuando me di cuenta de que tenía posibilidades de hacer algo en el ballet y empecé a ir a concursos. Mi mamá —mi papá también— siempre fue conmigo a todos los cursos de verano, a todos los concursos, a todos los festivales. Tuve el mayor respaldo de su parte y la verdad es que he conocido a muchas que mueren de ganas por dedicarse a esto, pero por falta de apoyo no pueden”.
Hoy sueña con convertirse en un ejemplo, como lo han sido para ella Carrillo y Hernández: “son una inspiración enorme y no sólo para jóvenes bailarines sino para cualquiera que se quiera dedicar a algo profesionalmente, algún deporte, lo que sea, porque ahorita ellos son principales en compañías en Europa, ahorita son lo mejor que tiene México en ballet”.
Con información de “excélsior”.
