Más de 320 niños migrantes de los más de 50 mil que han entrado a Estados Unidos, fueron enviados a Connecticut, con sus familiares que residen en el estado, informó el gobernador Dannel P. Malloy.
Malloy fue criticado por rechazar una petición federal para alojar a más de 2 mil niños centromericanos en la escuela de entrenamiento Southbury; su argumento fue que ninguna propiedad estatal sobrante, entre ellas Southbury, cumplía con los requisitos establecidos por el gobierno. Aseguró que la mejor manera en que Connecticut puede ayudar para resolver la crisis en las fronteras es trabajando con el gobierno federal para enviar a los niños con sus familiares en el estado.
Por su parte, este miércoles, los republicanos en la Cámara de Representantes quieren enviar elementos de la Guardia Nacional a la frontera sur de Estados Unidos para desmotivar a los niños inmigrantes. Una iniciativa en el Senado por los demócratas destinaría 2 mil 700 millones de dólares a la crisis migratoria en la frontera, pero no incluye ningún cambio de política adoptado por la Cámara de Representantes, donde los republicanos son mayoría; la propuesta fue pensada para albergar y procesar a los menores centroamericanos que cruzan solos la frontera e incluye 225 millones para el Domo de Hierro, que intercepta cohetes de largo alcance y proyectiles de artillería en momentos en que Israel combate a los milicianos del grupo extremista Hamas, y 615 millones para enfrentar incendios forestales.
La congresista Kay Gragner, al mando del grupo de trabajo de Boehner, indicó que podría enmendarse la actual ley para poder acelerar la deportación de los menores centroamericanos, al mismo tiempo de garantizar la protección de los menores que viajan solos; por su parte, los demócratas coinciden en que esto podría poner en riesgo a los niños migrantes si se les envía de regreso con las extremistas pandillas en sus países de origen.
