Pese a que se han encontrado muchos cuerpos incompletos, los equipos de rescate y médicos ya lograron identificar a la mayoría de las 48 personas que perdieron la vida en el accidente aéreo del miércoles en las islas de Penghu –también conocidas como Pescadoras- de Taiwán, mientras que siete de los diez sobrevivientes siguen bajo atención médica, dos en estado de gravedad. En el avión de TransAsia Airways viajaban a bordo en el que 59 personas.

La mayoría de los muertos son de nacionalidad tailandesa; entre ellos también se identificaron a dos estudiantes franceses de intercambio de 23 años de edad -Jeromine Deramond y Penélope Luternauer-, informó el Buró francés, oficina que representa a Francia en la isla.

Luego de localizar dañadas las dos cajas negras del vuelo GE222, los investigadores taiwaneses tienen el objetivo de encontrar las causas del accidente, —que ocurrió en medio de fuertes vientos y con poca visibilidad, debido a las condiciones climáticas provocadas por el tifón Matmo que entró en la isla con vientos de hasta 100 kilómetros por hora y fuertes vientos—.

La aeronave voló en círculos una hora y tuvo varios intentos de aterrizaje, “tengo la impresión de que volamos en círculos más de una hora y de que poco antes de estrellarnos algo raro pasó con el tren de aterrizaje”, dijo uno de los sobrevivientes, el militar Yen Wan-ru.

La mayoría de los sobrevivientes se encontraban en la parte izquierda de la cola del avión, informó la aerolínea TransAsia, y que anunció compensaciones de 200 mil dólares tailandeses –es decir, 6 mil 600 dólares— a las víctimas de la tragedia y 800 mil dólares tailandeses adicionales —26 mil 700 dólares— a cada familia para cubrir gasto de funerales.

El avión se impactó contra un conjunto de viviendas, por lo que cinco residentes de la aldea de Huxi resultaron heridos y dos niños continúan desaparecidos, de los que se teme que estén entre los restos de la aeronave.

El piloto del avión ATR 72 de TransAsia accidentado, Lee Yi-liang, tenía 22 años de experiencia, y con 2 años y medio de experiencia contaba el copiloto, Chiang Kuan-hsing.