Especialistas advirtieron en el marco de conmemoración del Dí Mundial de la Hepatitis que las enfermedades crónicas del hígado están entre las primeras causas de mortalidad en México pero son prevenibles y en algunos casos curables.

“La hepatitis viral es una inflamación del hígado causada por un virus, diferenciados como A, B, C, D y E. Las hepatitis B, C y D pueden causar infecciones de largo plazo y con ello complicaciones como la cirrosis, la insuficiencia hepática y el cáncer de hígado”, explicó el Dr. Juan Díaz, director médico asociado de Virología de Bristol-Myers Squibb en México.

De acuerdo con datos de  la Secretaría de Salud, el 26.6% de las muertes en México están relacionadas con la cirrosis y las enfermedades del hígado hasta el año 2008 –fecha del reporte más reciente–, superadas solo por la enfermedad cerebro-vascular, las enfermedades isquémicas del corazón y la diabetes.

En cifras más recientes, un reporte del Consejo Nacional de Población (Conapo) de 2012 indica que la cirrosis y otras enfermedades crónicas del hígado escalaron hasta la segunda posición como causas de muerte en la población de 30 a 59 años de edad, solo superadas por los casos de diabetes. Y aparecen como la sexta causa en el grupo de mexicanos mayores de 60 años.

“La cirrosis y otras enfermedades crónicas del hígado son las principales causas de muerte en México. Si bien la cirrosis puede ser causada por el consumo excesivo de alcohol, en casi la misma proporción resulta como una complicación de la hepatitis C”, explicó el Dr. Díaz. “Un estudio de la epidemiología de la hepatitis C en México, elaborado por especialistas mexicanos, detalló que de 1,456 casos de cirrosis, 585 fueron causados por el alcohol y 544 por la hepatitis C”, agregó. Existen seis genotipos y más de 50 subtipos de la hepatitis C, lo cual dificulta su diagnóstico y tratamiento, así como desarrollo de vacunas. El genotipo 1 es responsable de entre 70 y 75% de infecciones por hepatitis C en México, según las Guías de Tratamiento de la Secretaría de Salud.

La hepatitis C afecta a 1.5% de la población mexicana, es decir, a casi 1,785,000 personas. Este virus se transmite a través del contacto directo con sangre infectada. “Sobre todo, están en riesgo los consumidores de drogas ilegales que comparten jeringas no esterilizadas. También pueden estar en riesgo las personas sometidas a una transfusión, a diálisis, las que trabajan en contacto con sangre infectada y quienes se exponen a tatuajes, perforaciones y tratamientos de acupuntura en condiciones no esterilizadas”, explicó el Dr. Díaz.

A nivel mundial, la hepatitis viral causa la muerte a 1.5 millones de personas, según los datos de la Alianza Mundial contra la Hepatitis (WHA por sus siglas en inglés).

En la conmemoración del Día Mundial de las Hepatitis, Bristol-Myers Squibb se unió a las actividades coordinadas por la WHA para mejorar el conocimiento de estas enfermedades del hígado y promover su prevención y tratamiento. La campaña de difusión sobre las hepatitis puede ser consultada en el sitio http://worldhepatitisday.org/es

Desde hace más de dos décadas, Bristol-Myers Squibb ha sido una pieza clave en la investigación y desarrollo de soluciones para pacientes con afecciones virológicas, especialmente en el campo del VIH/SIDA y las hepatitis B y C. Actualmente, Bristol-Myers Squibb está desarrollando cuatro nuevas moléculas que podrían representar una mejoría significativa para los pacientes con hepatitis C. Estas moléculas en investigación han estado disponibles para los pacientes a través de protocolos clínicos de investigación en el mundo, incluyendo pacientes en México. “El objetivo de Bristol-Myers Squibb es contribuir a encontrar la cura para la hepatitis C y que los pacientes tengan cada vez mejor calidad de vida”, declaró el Dr. Díaz.